miércoles, 21 de octubre de 2009

Si ya no estás...

Esta redacción quiero que sea especial y voy a hacer que así sea, esta vez como en muchas otras ocasiones tú eres la protagonista de mi historia:
Cuando me dijiste que te ibas a ir me comporté como una niña pequeña repelente y estúpida, pero no sabía muy bien qué hacer ni cómo reaccionar. Fue bastante doloroso para mí la verdad y supongo que algo bochornoso para ti. Por otro lado, sabía que serías más feliz entrando en una etapa nueva de tu vida, llena de esperanza e ilusión. Sin embargo, me gustaría que supieras que desde que te has ido te valoro más de lo que te valoraba anteriormente y por eso el motivo por el cual te escribo esta redacción.
Hace tres meses que te fuiste, dejándome aquí sola recordándote y esperando a tu regreso. Y es que al pensar que ya no te tengo cerca siento que poco a poco me agobio cada vez más, que la vida se me viene encima y no la puedo parar y que no me sirve de nada sollozarte mil y una veces cuando ya no estás. A consecuencia de esto te escribo porque te echo muchísimo de menos, aunque creo que no soy la única. Nadie dice nada sobre ti, parece que la mayoría te hayan olvidado, pero estate segura de que por mi parte eso nunca ocurrirá. También quería decirte que cada vez que escribo me acuerdo de ti, porque eras tú la que leías todo lo que yo escribía. Porque antes me gustaba expresarte mis sentimientos en forma de palabras separadas por espacios y que tu las leyeras, pero ahora ya no puedo hacerlo. Los momentos que he vivido contigo han sido especiales, a raíz de que manteníamos una amistad especial, amistad que poco a poco fue apagándose y aunque ninguna de las dos quería que esto sucediera, sabíamos que por algunas circunstancias de la vida íbamos a ir alejándonos cada vez más. Porque cada momento contigo sé que probablemente no se volverá a repetir, que sólo son recuerdos de tiempos pasados y si fuera por mí, créeme, me gustaría que hubiera de nuevos y de más bonitos aún.
En definitiva, me agradaría que algún día supieras verdaderamente lo que pienso sobre ti, ya que realmente te admiro a pesar de que nunca te lo haya dicho. Porque tú has sido la que ha conseguido cambiarme como persona, porque has aguantado mis ridículos e innumerables enfados y por todo lo demás, solamente me queda decirte que gracias una vez más.

sábado, 10 de octubre de 2009

Mirando al paraíso

A pesar de que parezca mentira, puede ser que me haya vuelto a enamorar. Digo puede ser porque aún no se si estoy en lo cierto o no, pero realmente no me gusta pensar en el hecho de que pueda volver a las andadas de siempre. Pero esta vez parece ser especial, hay algo que la hace especial y aún no he descubierto el que. Me gusta verla feliz aún sabiendo que la mayoría de veces yo no formo parte de su felicidad. Cuando estoy con ella me siento importante y pese a que lo demás me creáis o no, la forma que tiene de tratarme hace que cada vez la valore más.
La he perdido mil y una veces, aunque más veces me ha perdido ella a mí. Pero después de eternas y estúpidas discusiones me ha demostrado que no me quiere volver a perder jamás, que su felicidad sin mí son falsas sonrisas para no dar importancia a mi pérdida y aún así me cuesta, pero finalmente la creo y vivo día a día pesando en un esperado final feliz.
Ahora bien, como en la mayoría de historias de amor (por no decir todas), hay un momento en que las cosas se tuercen, los sentimientos se van confundiendo y los problemas externos acaban afectando a nuestra “relación”. Pero cuando estoy con ella me olvido de todo lo demás, o mejor dicho ella hace que me olvide de todo el resto. Me cierro en un fantasioso mundo que solamente existe ella, y me centro en lo que dice y en lo que hace hasta llegar a un punto que sólo soy feliz con ella porque es la que me hace sonreír, la que me ayuda siempre que lo necesito y lo más importante de todo pero no por eso quiero decir que sea bueno, la mujer que me enamora cada vez más.
En resumidas cuentas, me gustaría disfrutar del momento, de la felicidad compartida y de las compenetradas miradas. No preocuparme tanto en lo que podrá pasar, pero el miedo a sufrir hace que retroceda y no me atreva a demostrarle todo lo que siento.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cuando el corazón no coincide con la razón...

Cuando te has dado cuenta es demasiado tarde, has caído en la trampa, rendido en sus redes, en sus ojos verdes, en su manera de ser. Es un sentimiento extraño pero a la vez bonito, nuevo en tu vida pero común en la de los demás. Una sensación de la que todo el mundo habla y comenta, algo que nunca habías experimentado. Una emoción diferente, una atracción distinta hacia ella.
Está en tu cabeza, en tu mente de adolescente y no puedes parar de pensar en los momentos inolvidables que has vivido junto a ella. No te has vuelto loco, simplemente te has enamorado de la persona equivocada. Equivocada porque ella te aprecia como un simple amigo, un compañero de clase desde que aprendisteis a sumar y a restar, pero nada más. Y al pensar eso duele, daña el corazón y tus sentimientos cambian. Tienes que recapacitar, pensar en lo que vas a hacer y como le dirás que la quieres (si se lo quieres decir). No inventes un final feliz junto a ella porque lo más probable es que no te quiera pero… ¿Y si te quiere? Un intercambio de dudas y preguntas se acumulan en tu mente, pero tu corazón no quiere rendirse, quiere que le regales tu vida, tus sonrisas, tus besos, tus abrazos, todo tu cariño y que compartas tu felicidad con ella.
Aprovecha las pocas oportunidades que te dé para enamorarla como te enamoró ella a ti, con su encanto y simpleza, con detalles que hacen que el amor que sientes hacia ella aumente cada vez más. Intenta hacerla reír y estar con ella tanto en los buenos momentos como en los malos. Porque puede que ella sienta lo mismo por ti, que esas dudas que tengas en tu cabeza en estos momentos ella también las tenga, que te quiera más de lo que puedas llegar a pensar pero si no te sinceras, ni le expresas todo tu amor nunca sabrás lo que podría haber pasado y no pasó.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Cosa de tres

Al principio fue realmente una sorpresa encontrármelo en ese lugar, el sitio donde nos habíamos sincerado más de una vez, peleado y llorado en alguna que otra ocasión e incluso teníamos la ilusión de estar siempre juntos y vivir donde habíamos pasado compartiendo el mayor tiempo de nuestras vidas.
Por otra parte no me alegré al verle, ni me salió una sonrisa al escuchar su voz, ni me sentía feliz puesto que él lo fuera; porque en un pasado él llegó a serlo todo para mí. Era una situación demasiado fría, suficiente silenciosa y bastante dolorosa. Sin embargo, todo había cambiado hacía cuatro meses atrás y ninguno de los dos quería reconocer que realmente nos equivocamos. No obstante en el fondo los dos sabíamos que podríamos solucionar nuestras diferencias, dejar aparte nuestros ideales e intentar respetarnos. ¿Por qué nos discutimos? Por ella. Nunca podría haber llegado a pensar que los dos nos enamoraríamos de la misma persona, por la que nos hemos separado y por la cual a día de hoy aún nos odiamos. Ella era lo más importante para los dos y llegó uno de los momentos más decepcionantes de esta historia: los dos queríamos tenerla y los tres sabíamos que eso no podía ser. Entonces me di cuenta de que tenía que hacerla elegir porque no quería sufrir más de lo que estaba sufriendo. A pesar de todo ella quería tenernos a los dos, aunque de forma diferente y dijo lo que ninguno de los dos esperábamos: decidió olvidarnos, no quería escoger, no quería querernos y menos sufrir, sólo quería tomar un nuevo camino sin ninguno de los dos. No me lo podía creer o mejor dicho, no nos lo podíamos creer.

En definitiva esta historia está llena de secretos sin descubrir, de sentimientos escondidos que nunca saldrán a la realidad y de dolores estúpidos e inevitables, pero sobretodo de sorpresas que aún quedan por desvelar…

miércoles, 26 de agosto de 2009

Extraño amor

Algo dentro de mí sigue ardiendo, la verdadera llama del amor que te quiere explicar y suplicar que te quedes siempre a mi lado. Que nunca te vayas, nunca lo hagas, sino nada significará ni nada me demostrarás. Quiero susurrarte al oído cada día lo mucho que te quiero y lo que tanto te he echado de menos en el tiempo que no te vi, que no te tuve entre mis brazos ni te vi sonreír, que no vi tus ojos que me enamoraban y me hechizaban segundo tras segundo y lo único que podía hacer es recordar el pasado, nuestro bonito pasado como una preciosa historia de amor. Te he extrañado como nunca pensé que lo haría, sin saber qué hacer ni cómo reaccionar, pero siempre pensando en el día de nuestro encuentro, el reencuentro de dos almas desoladas y desconfiadas la una de la otra. Solo necesito tenerte como antes, volver a sentir la magia del principio con esa chica ingenua y a la vez astuta pero solo cuando quiere y lo necesita. Quiero que volvamos a empezar de nuevo, sin obstáculos que consigan herirnos y ganar todas las batallas que se nos interpongan en nuestro camino. Un nuevo camino lleno de esperanza y de ilusión, de madurez y haciendo lo que siempre nos dictamine el corazón.

domingo, 12 de julio de 2009

Se acabó

Juntos formamos miles de sueños que incluso más de uno llegamos a alcanzar. Me enseñaste a amarte tal y como eres, con tus defectos, con tus virtudes y con tu dificultosa personalidad. A convivir con el cariño que me regalabas cada día y acostumbrarme a tu sonrisa que ahuyentaba todas mis penas. Nunca pensé que llegaría este momento, que nuestro sueño se terminara para siempre, el echarte de menos día a día y pensar como te pude dejar ir sola. Sola, sin que nadie te protegiera del dolor, del miedo, de todo de lo que nos rodea y que nos quiere hacer daño… Muchas circunstancias han nublado nuestra ilusión, tampoco le echo toda la culpa a los demás de lo que nos ha pasado, ya que nosotros somos los verdaderos culpables a causa de la traición que hicimos a todos aquellos que nos rodeaban y nos querían y que ahora, en cambio se han ido de uno en uno alejando de nuestras vidas hasta que nosotros nos hemos quedado solos. Sin el uno con el otro, intentando aprender a vivir con esta dura soledad que nos han dictaminado.
Podría definirnos duramente como unos clandestinos, obligados a obedecer las voces que nos rodean, las apariencias que damos a la sociedad y lo que puedan decir o pensar de nosotros. Primero recapacitaba que no importaba lo que dijeran los demás, la gente cuotidiana que la veo pasar por la calle y que empieza a mirarme mal. Me observan de arriba abajo y algunos pueden llegar incluso a poner cara de asco. Pero llega un punto en que no importa nadie lo que piense de mi, incluso erróneamente meto en ese grupo a mis amigos. Mis amigos, aquellos de los cuales no me he acordado en ningún momento durante este tiempo y les he mentido en todo momento. Ellos, que no tienen la culpa de nada de lo que hago han sido los que en cuanto les he necesitado han estado donde pedía.
Con esto solo quiero decirte que quiero que seas feliz, que vueles como tu bien sabes y como te enseñé. Espero que no sufras, ni que llores, ni que te duela mi ausencia. Yo esperaré al momento adecuado, cuando las circunstancias cambien, cuando tú cambies y cuando yo cambie.

miércoles, 10 de junio de 2009

El regalo más grande

Respiro y suspiro, busco y no encuentro ningún sentido. Intento vivir mi vida lo más agradable posible, pero alguna que otra vez me complico demasiado. Pretendo ser sincera con la gente que me rodea y me resulta muy complicado, puede que no esté acostumbrada…
Trato de crear buenas intenciones entre los seres que más aprecio, algún que otro deseo que se queda en un simple sueño, un sueño que sé que no es realidad, realidad que duele al pensar que nunca se cumplirá ese deseo. Te miro y resucito, te beso y no ceso a tu regreso. Camino por un hilo demasiado fino, combino sentimientos que son intentos de crear magníficos momentos entre los dos.

El paso inexorable del tiempo hace que la brisa acaricie tu pelo y a la vez pienso en todo lo que nunca pensé anteriormente: te necesito más que nunca ya que no estoy pasando por buenos momentos la verdad. Perdóname por todos los errores que cometí ayer y por todos los que cometo día a día. En definitiva solo quería decirte que te amo.

lunes, 25 de mayo de 2009

Vuelve

26 de Mayo de 2009
(Barcelona)

Querida Lucía

Te escribo esta carta para decirte que te echo muchísimo de menos. Desde que te fuiste a Madrid por tu trabajo nada ha vuelto a ser lo mismo. Me siento solo y lo peor es que todo me recuerda a ti, por ejemplo la cama donde cada noche dormíamos juntos ahora únicamente puedo abrazar la almohada que tú apoyabas la cabeza noche tras noche. No tengo con quien conversar cada mañana, ni con quien pelearme después de volver del trabajo.
Te siento lejos, son más de quinientos quilómetros que nos separan. Espero que te acuerdes de mi al igual que yo me estoy acordando de ti. El tiempo pasa lento en Barcelona y cada día mi vida se hace más monótona y rutinaria. Los domingos por la tarde no tengo a nadie a mi lado que me haga cosquillas en los brazos cuando hacen la típica película de amor. Nadie con quien compartir las palomitas de microondas ni mucho menos nadie con quien compartir el cariño que tú me regalabas y yo galantemente recibía.
Esperaré impaciente tu respuesta, del mismo modo que te esperaré a ti. Permaneceré en silencio esperando el regreso de tus besos, de tus caricias y de tus abrazos. Viviré recordando tu traviesa sonrisa, hasta que un buen día vuelvas de Madrid y regreses a mi lado, a nuestro hogar, ese lugar del que nunca te tenías que haber marchado.

Posdata: Nunca olvides que te amo


David

jueves, 21 de mayo de 2009

Color esperanza

Te quiero desde el primer momento en que te vi. Te amo desde el día en que me besaste. Te adoro desde que consigues hacerme feliz con solo decir mi nombre. Te necesito por encima de todo y de todos, sabes que sin ti no puedo vivir y tan si quiera sonreír. Me enamoras con tus manos que rozan mi cuerpo. Me seduces con tu inmejorable sonrisa. Me besas la oreja, el cuello y siento, que por ti yo me muero. Me acaricias la cara suavemente, la mejor manera para seducirme y entregarte mi vida entera.


Me abrazas sorprendentemente por detrás, sin saber quien serás. Pero una extraña sensación hace que presienta que eres la persona que siempre me amará. Me giro, te miro y suspiro.
Siempre juntos.

domingo, 17 de mayo de 2009

La chica de ayer

Ella era la rosa que más quería entre un millón de flores. Destacaba por su simpatía, dulzura y belleza. Su pelo era castaño, suave como el algodón y fino como el tallo que la sujetaba. A causa del viento, su cabello danzaba libremente como las hojas caídas de un árbol en un largo otoño. Sus mejillas estaban enrojecidas a causa de mi presencia y su perfecta sonrisa me enamoraba cada vez más. Sus ojos color esmeralda me observaban fijamente, sin bajarme la mirada en ningún momento. Yo la sonreía con un gesto sarcástico, ya que no podía decirle todo lo que sentía a causa de la preciosidad que tenía ante mis ojos que me cautivaba. Sus finos dedos tocaban los tirabuzones de mi cabello y yo me sentía complacido por ello. Las estúpidas mariposas aumentaban cada vez más en mi estomago. Sus piernas eran largas, delicadas e infinitas. Sus afilados labios me hablaban por si solos, se movían lentamente junto a sus perfectos dientes. Estaban colorados como el rubí, ya que parecían estar bastantes cálidos.

De repente me besó y una sensación electrizante recorrió todo mi cuerpo. Me cogió de la mano y vi como de sus ojos brotaban unas cuantas lágrimas que finalmente deslizaban por su rostro.
-¿Qué te pasa?- Le pregunté preocupado. Y ella llorando de alegría me contestó:
-Nunca pensé que llegaría este momento…

Rememorable crepúsculo

Tan tranquilamente fui andando por una calle especial para mí, me quedé un rato pensando en que iba a hacer esa tarde y subí a mi casa. Normalmente hacía eso cuando me sentía solo y ese día fue igual que los demás: cogí las llaves, el móvil, el mechero Clipper que me regaló ella y una de las peores compañías; mi paquete de Chester aún por empezar.

Andaba como si no tuviera nada importante que hacer, y esa era la cruel realidad; me sentía vacío por dentro, pero nunca llegaba a entender porqué. Me senté en la plazoleta como siempre hacía, allí me sentía refugiado de la sociedad y podía pensar con tranquilidad e incluso con un poco de claridad. Me encendí el primer cigarro de la tarde, tenía la sensación que iba a pasar algo. De pronto apareció ella con su peculiar sonrisa complementando con su suave moreno rostro que antes yo podía acariciar. Me miró con sutileza durante un breve y delimitado tiempo. Entonces, se acercó lentamente hacía mi como si tuviera miedo de lo que pudiese pasar esa tarde. Solos, estábamos solos y por si fuera poco, ella se sentía vacía cuando estaba a mi lado, me lo había repetido varias veces; en cambio ella saciaba toda la soledad que yo sentía cuando al principio me había sentado en la plazoleta.

Nos sentamos en los columpios y el tiempo pasaba con un estridente silencio que me aterrorizaba. ¿Por qué no éramos capaces de dirigirnos ni una sola palabra, ni un maldito gesto…? Le dije si quería un cigarro (una excusa para ver si podíamos establecer una conversación), aceptó mi petición y yo me fumé uno para acompañarla. Tenía temor al tenerla cerca, pero aún lo tenía más cuando algunas veces se alejaba. Sus ojos expresaban melancolía de los bellos recuerdos que pasábamos juntos cuando éramos pareja, pero lo que yo pensaba solo eran hipótesis. Lo sé, fuimos tontos y lo peor es que aún la seguía queriendo. Como no estar enamorado de esos ojos esmeraldas que siempre me miraban cuando la sonreía…


Se iluminaron las farolas de la plazoleta aunque parpadeaban de vez en cuando. Era tarde, pero parecía que ninguno de los dos teníamos prisa. Sin querer su mano rozó con la mía y sin que me pudiese controlar, la cogí. La abracé como en los viejos recuerdos, como en las películas que íbamos a ver juntos en aquellos tiempos. Nos pusimos en pie, me encendí el último cigarro de la tarde y nos fuimos de aquella triste plazoleta. Al paso de nuestros pies, el crepúsculo iba apagando lo poco que había iluminado de aquella calle especial de la cual volvía a andar tranquilamente pero esta vez, junto a ella…

domingo, 10 de mayo de 2009

Una loca enamorada

Después de pasar años enamorada, la calma de después del dolor es lo mejor que me podía pasar y por fin, relajarme sin sentir ninguna sensación extraña ni por mi cabeza ni por mi corazón. Pero como soy una enamoradiza, tenía que llegar el momento en el cual mi cabeza volviese a tener pensamientos amorosos i confundir la amistad con amor. Volvió aparecer, ese gran amor que tenía guardado para alguien especial, revivió de las cenizas más apagadas del fondo de mi corazón. Volvía a tener esa esperanza de conseguir a mi primer y único amor, esa sensación que es tan bonita y efímera a la vez que puede sentir tu corazón. Al principio intentaba negarlo: “no puede ser, otra vez a mi no, y más siendo la misma persona…” Siempre se repetía una historia similar, no me le sacaba de la cabeza ni tan si quiera sin verle. Desde la última vez que confundí la amistad con amor salí mal parada la verdad, pero nunca he llegado a aprender con ese error que mi cabeza no comprende ni entiende el porqué de esos sentimientos de nuevo.

Tras largos meses teniendo una simple amistad con él, todo tenía que cambiar de blanco al negro, y hasta el momento se estaba oscureciendo y cada vez iba del mal en peor.

Finalmente, llegó la recompensa más esperada que mi corazón esperaba hacía años, le conseguí. Pude tenerle entre mis brazos varias semanas, besándole tantas veces cuanto quise y abrazarle siempre que me apetecía. Pero esa fue una corta historia de amor más, que mi corazón aun se resiente por ello…

Es muy difícil que tú y yo...

Es muy difícil que tú y yo tengamos una relación amistosa regular, ya que los dos somos muy diferentes, pero muy parecidos a la vez. Muchas veces intentamos tener una amistad normal, pero siempre hay problemas que los dos creamos sin querer a causa del supuesto "feeling" que los dos tenemos desde hace tres años y que parece que siempre tendrá que ser la misma historia…

Aún es más difícil que tengamos una relación amorosa, porque pienso que nunca me querrás como yo siempre te he querido y te quiero. Tú dices que sí, que lo quieres intentar y cada vez sientes más atracción por mí; pero yo (un poco desconfiada también) nunca me lo llego a creer después de todo lo que llegué a sufrir…

Intentas convencerme, incluso parece que me obligues y que siempre tenga que acabar a tu lado, sufriendo y amándote, como los viejos tiempos. Haces que revivan sentimientos-aunque no quiera-que tenía apagados en mi interior, y gracias a mis anhelos recuerdos sigo pensando en lo que pudimos amarnos, y no lo hicimos.

Viniste desde tu casa a la mía para tan solo decirme unas palabras que al principio no me las creía, pero como normalmente me pasa, caí rendida a tus frases que salieron de tu boca y que llegaron directamente a mi corazón: -Me he escapado de mi casa para verte y me dices que no puedes bajar, espero verte pronto. ¡Te quiero muchísimo! No lo olvides nunca

¿Me quieres muchísimo? Cuantas veces me habrás dicho eso y todas me las he creído, para acabar con el mismo resultado de siempre: sola. Conformándome con tu especial amistad como lo llamas tú y de una manera u otra, intentando disfrutar de la vida.

Pero a pesar de todo, tenlo claro mi amor: nunca lo olvidaré…

6 de Mayo


A partir de las ocho de la tarde, empezaron los nervios y las preparaciones para ver el partido en casa de mi abuela con Aida, Natxo y parte de mi familia. Era la mejor compañía que podía tener, ya que Aida era una de mis mejores amigas y la más adecuada para ver ese estresante partido; en cambio, Natxo siempre tenía esas importantes esperanzas de que nos merecíamos ganar esa semifinal por toda la trayectoria de partidos ganados y el buen juego que estábamos haciendo a lo largo de esta temporada y evidentemente como dice él: Que ganara el mejor.


Me puse la camiseta del Barça que tantos años tiene y a las ocho y media fuimos todos a casa de mi abuela. Todos éramos un saco de nervios unidos por un sentimiento, ganar ese partido. Estábamos eufóricos y antes de que empezara el partido lancé una frase que todos los que estaban allí sentados se les quedó grabada en la cabeza: Sufriremos hasta el final.


No hacía falta ganar, solo un empate que no fuera cero a cero nos valía para llevarnos la victoria que nos llevaría hacia Roma. Tom Henning silbó su silbato y empezó el partido. Nueve menos cuarto de la noche y todos sentados en el sofá. Stamford Bridge era una olla caliente de la cual podíamos salir bastante escaldados…


El Barça comenzó atacando sin mucho peligro a la portería del Chelsea; Aida me agarraba del brazo y yo agarraba a Natxo y a la vez, empezaba a picarme todo el cuerpo de los nervios que contenía. En un momento de desconcentración y con un poco de suerte, en el minuto nueve Essien recibió una pelota rebotada por un defensa azulgrana y empalmó una volea desde el arco del área grande que le dio al travesaño y entró a mucha velocidad, imparable para nªuestro portero.


Tras ese gol, el Chelsea se encerró en su campo y nuestro equipo solo realizó unos inofensivos chutes que ni iban entre los tres palos de la portería de Cech…


Acabó la primera parte con un disgusto bastante grande; ya que el Barça parecía que estaba herido por ese gol tan tempranero y además nosotros queríamos marcar, pero su defensa era más fuerte que nuestros delanteros.


Cenamos y en mi cabeza solo tenía una sencilla pregunta que no me dejaba cenar con tranquilidad: ¿Pasaremos a la final?


Volvimos a nuestros asientos para seguir sufriendo cuarenta y cinco minutos más. Intentamos penetrar de nuevo su defensa, pero no lo logramos en muchas ocasiones, y cuando lo logramos no acertábamos cara portería. Victor Valdés nos salvó de salir goleados de Stamford Bridge y Tom Henning no estaba muy acertado en su arbitraje la verdad…


A causa de eso, en una de las tantas veces que el Chelsea atacaba, Anelka se tropezó mientras forcejeaba con uno de nuestros defensores, el árbitro señaló una falta inexistente al pico de nuestra área, y por si fuera poco, también expulsó a Abidal. Lo teníamos todo en contra, un jugador menos y estábamos perdiendo. Avanzaba el cronómetro y cada vez teníamos menos posibilidades de salir con un empate de ese campo.


Faltaban quince minutos para el final y jugábamos con diez. Intentábamos buscar un gol, pero cuando volvíamos a pasar al campo de los "blues", nos aturdían con faltas de tarjeta amarilla que Tom Henning no señalaba.


Finalmente, llegó lo esperado por todos los culés del planeta Tierra: Dani Alves subió la pelota por el lateral derecho, la pelota fue centrada por él y despejada por John Terry con la cabeza; el balón llegó rebotado a los pies de Eto’o en la banda izquierda, éste en el área grande le pasó el balón a Messi y después de un pase de Messi a Iniesta, el número ocho del F.C.Barcelona en el minuto noventa y tres, nos llevó a la final con un chute des del pico del área que entró por la escuadra.


En casa de mi abuela todos gritamos: ¡GOOOOOOOOOOL! Aida estaba que se subía por las paredes de la alegría y Natxo no paraba de repetirme: Te lo decía, nos merecíamos pasar a la final -yo también lo pensaba, pero viendo lo visto, no me atreví a decir nada en los noventa minutos del partido- ¡somos los mejores! Tiramos petardos des del balcón y salimos a la calle mostrando nuestro orgullo barcelonista con camisetas, banderas y cánticos culés.


Este día será recordado por todos los barcelonistas del mundo, ya que sufrimos hasta al final pero logramos la victoria que tanto esperábamos. Ahora solo nos falta ganar en Roma, la final de la Champions League 2009 (27 de mayo).

domingo, 3 de mayo de 2009

Cuatro segundos...

Cuatro segundos fue lo que me separó de besar a un amigo especial al pensar que todo podía cambiar en un día frío de diciembre. Cuatro segundos faltaron para olvidar aquellas miradas que me seducían invierno tras otro.
Aunque siempre quise, nunca logré alcanzar esos segundos que me faltaron para olvidarle y siempre tuve que soportar las ganas de besarle. Muchas preguntas que los dos nos hacíamos se quedaron sin respuesta, por ejemplo ¿Qué fue de esos tiempos que pasamos juntos, sin saber lo que éramos ni lo que dejamos de ser? ¿Por qué olvidamos esos recuerdos que pasamos juntos? Seguramente él no le dará importancia pero a día de hoy esas estúpidas preguntas les sigo dando más importancia de la que verdaderamente tienen.
Después de tres años, he podido alcanzar y superar los cuatro segundos que antes me faltaban para olvidarle y conseguí besarlo en una época de mi vida que no entendí muy bien por qué lo hice: se me presentó una oportunidad y por primera y única vez, no la dejé escapar. Simplemente ya no siento lo mismo y besarle era un sueño que tenía desde hacía mucho tiempo. Tampoco echo de menos esos tiempos en los cuales sufría demasiado por una persona a la que tan si quiera le importaba lo más mínimo.
Nuestro momento de gloria está resplandeciendo en una bonita amistad, que tiene sus altibajos pero tampoco es momento de quejarse. Le quiero mucho, tanto que a veces no llego a creerme todo lo que llegué hacer por él. Era una enamorada ofuscada por no ver la realidad…
Pensaba que nunca podría olvidar todo lo que pasó y desafortunadamente por mi parte lo que no pasó cuando yo lo necesitaba, pero llegó alguien que me encontró en un momento de desesperación y un poco tarde, es verdad, pero por lo menos me encontró. Dicho de otro modo, ese alguien consiguió que yo olvidara a mi primer amor y ahora, sentirme feliz con solo amarle y que me ame.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi gran historia de amor

Todo comenzó cuando la historia de mi amor eterno volvió a resurgir de sus propias cenizas gracias a sus silencios ensordecedores que retumbaban en mis oídos y que dolían más que unas repulsivas palabras salidas de su desapacible boca.

A mi parecer, no creo en el amor a primera vista, así que este tampoco lo fue y el enamoramiento fue surgiendo con el paso inexorable del tiempo. De repente, él apareció de la nada como si fuera una persona que no conocía, pero era bastante cercana a mí la verdad. Pero anteriormente, no le tenía en cuenta como si fuese algo tan importante para mí sin embargo, lo ha acabado siendo. Todo empezó como una gran ilusión, ilusión que se fue ausentando a causa de mi negatividad que normalmente va conjunta con mis grandes dudas que siempre tengo por si me querrá tanto como yo le quiero a él. Siempre me está reprochando que no le doy cariño cuando yo le pido que me dé muestras de afecto, del mismo modo, que yo le pido cariño que él normalmente tampoco me da. A pesar de todo, ahora tenemos mucha complicidad, ya que simplemente con una mirada puedo olvidar todo el dolor que mi corazón contiene, para echar al vuelo y volar en un sueño que él puede hacer realidad.

Por último, sólo decir que a pesar de todo, de dudas, de negatividad, de miedos, de silencios y de reproches, él ha sido y será mi gran historia de amor.

viernes, 17 de abril de 2009

"Gracias"

Hay palabras que pierden el significado de tantas veces que las dices a lo largo de un día, pero en este caso esta palabra contra más te la dicen mejor te sientes porque percibes el aprecio de que el objetivo que tenías por cumplir ya lo has cumplido y a esto, la persona agradecida siente el esfuerzo que has hecho para ejecutar su propósito y dice una palabra mágica: Gracias.

A todo ello, podría decirle gracias a unas cuantas personas. A todas ellas que soportan día a día las estupideces que digo y cometo, la antipatía que normalmente presento en mi rostro y alguna vez que otra los grandes errores que cometo. Pero esta vez, va para una persona peculiar que conocí hace tres años y con ello, toda la mayoría de experiencias que he vivido a lo largo de estos años que ella ha podido comprobar con mis textos y algunas conversaciones.

Es una persona especial, ya que es mi profesora de castellano y los nombres son ligeramente parecidos. Aparte, ella sabe perfectamente que le tendría que decir miles de veces gracias por todo lo que ha hecho por mí durante este tiempo. Por ayudarme siempre que lo necesito y muchas veces sin agradecérselo, aguantarme sin tener un porque en las clases de castellano y sin ser clase, algún que otro efímero diálogo. Cada vez me asombra más la cantidad y la cualidad de consejos que puede darme para que mi vida sea más fácil y sin que tenga que pensar más de la cuenta, como normalmente hago. Ella me enseñó a no agachar siempre la cabeza cuando algo no me gusta, ni a ser tan desagradable con los que me quieren, por mucho que me cueste. Muchas veces pienso que la voy a perder tarde o temprano; simplemente se cansará de mí, pero yo nunca lo haré porque la aprecio mucho para olvidar a una persona tan importante en mi trayectoria en ésta escuela.

En definitiva, tenía la necesidad de expresar la gratitud que le debo a todo su esfuerzo que pone en mí, por la forma que me ha demostrado la confianza que puedo tener con ella y siempre saber, que puedo contar contigo…

martes, 14 de abril de 2009

Cruzar el mar como gaviotas


Caminando por la calle de mi infancia, pude observar lejanamente a una gaviota agitar bruscamente y rápidamente sus alas. Parecía que sabía volar, pero lamentablemente no podía hacerlo. Sus alas hacían los movimientos precisos para alzarse al vuelo, pero ella tenía miedo de caerse de nuevo. Estaba herida por sus reiterativas y rutinarias caídas, pero no exteriormente, solamente porque ella sentía perfectamente que una gaviota que le tiene pánico a volar no podría vivir durante mucho tiempo. Me quedé fijamente mirándola, pensando en cómo poder ayudarla. ¿Y si mi vida fuera como esa gaviota que tiene miedo a caerse otra vez? Pensé una y otra vez, y me quedé admirada al ver mi vida reflejada en una gaviota en medio de una calle solitaria donde solo hacíamos presencia ella y yo. Mi vida era como la de ella, me tropecé la primera vez y no quería volverlo hacer por miedo al sufrimiento, al dolor de volver a trompicar con la misma piedra de nuevo.
Finalmente, vi cómo esa gaviota se armó de valentía y consiguió que su cabeza no pensara en que se iba caer y afortunadamente, no lo hizo. Voló libremente. Mostrando sus hermosas alas finalizando con las puntas de ellas ligeramente tintadas de negro y con un azafranado pico, pasó por delante de mí exhibiéndome lo que había conseguido y que yo, hasta el momento, no lo había hecho.
Ojalá yo fuera esa gaviota…

Siempre se vuelve al primer amor

De nuevo siento esa sensación tan extraña que recorre todo mi cuerpo, un remordimiento de subconsciencia en mi cabeza y el sentimiento que te vuelvo a querer. Nunca me hubiese gustado recurrir otra vez a las cartas anónimas, pero no tengo más remedio que volverlo hacer a causa de la ansiedad que vuelvo a sentir.

Después de varios meses pasados junto a ti, sin sentimiento alguno, solo una simple amistad, mi corazón se ha visto envuelto de una reprochable envidia. Envidia de la persona que te hace feliz mientras no soy yo, envidia de que mi amiga te pueda besar cada tarde en el parque mientras yo lo esté inocentemente presenciándolo. ¿Celos? No creo. Solamente que después de un año de sufrimiento y por estas fechas de abril, todos los recuerdos bonitos y no tan bonitos, se vuelven a hacer presencia en mi mente.

Espero y deseo, que este pensamiento reiterativo sea levemente pasajero y que no te vuelva a dedicar más textos sabiendo indudablemente, que no me mereces…

sábado, 11 de abril de 2009

La vida es una vez

Con el paso del tiempo, te vas dando cuenta que los momentos más especiales que te van pasando a lo largo de tu vida, nunca se repetirán. Intentas disfrutarlo al máximo y tratas de esquivar los baches más profundos. Algunas veces comparan la vida con un sueño y otras como una pesadilla, el sueño de una vida perfecta e irreal, y la pesadilla de la desilusión y el miedo a la proximidad a la muerte. Los que te rodean pueden hacer de tu vida el sueño que tanto deseas, con cariño y paciencia, puedes crear un mundo rozando la perfección pero frecuentemente, nunca alcanzándola.

Los pequeños detalles pueden llegar a dar la importancia que tanto necesitas para seguir viviendo con una felicidad rutinaria. Tu familia y tus amigos dependen de ti al igual que tú dependes de ellos y al mínimo bajón, son ellos los que siempre estarán a tu lado consolándote y procurarán hacer lo máximo posible para que tu tristeza disminuya. A veces tienes miedo de desaprovecharla porque dedicas mayor tiempo a disfrutar que a trabajar para llegar a ser algo importante en el mundo. Pero lo mejor que puedes hacer es olvidarte de las preocupaciones y gozar siempre con lo que haces, y aunque no te guste, buscarle la cara positiva de todas las cosas para sentirte mejor y así, llegarás al mayor grado de satisfacción personal.

En definitiva, la vida es una oportunidad que se tiene que aprovechar y no derrochar, porque la vida sólo es una vez y cada instante no volverá…

lunes, 30 de marzo de 2009

Primer premi Poesia Sant Jordi 2009 de 3er d'ESO

Caminant pel carrer de l’obscuritat,
busco el significat de l’amor.
Catorze versos sense color,
però escrits amb excessiva veritat.

Un amic constantment cita’t.
Contenint sempre el dolor
que ell mai tindria el valor,
de perdre la nostra amistat.

Sense cap sentit segueixo passejant
i amb una mica d’ingenuïtat, puc comprendre l’autèntica vida;
persistint en observar els que caminen al meu voltant.

El carrer es troba sense sortida.
La foscor va apropiant-se de la meva senda, caminant
així, usualment i malauradament, acabo buscant una desesperada fugida.

viernes, 20 de marzo de 2009

Primer premi Poesia Sant Jordi 2008 de 2on d'ESO

L'amor que sentia era verdader,
però el teu era d'un traicioner.

Diuen que el primer amor no s'oblida,
doncs això em va passar
era l'amor de la meva vida,
i amb tu vaig aprendre a estimar.

No eres el princep que somiava,
però amb la teva boca, jo m'enamorava.

Sentia un dolor intens en el meu cor,
ja ho presentia
era l'enfermetat de l'amor,
que va arribar a la meva vida.

Amb el temps et vaig oblidar dels meus pensaments,
però el meu cor encara retenia aquells sentiments.

Era el retorn del teu amor,
que encara es feia present
era una espina clavada en el meu cor,
que retornava a la meva ment.

Aquella vegada era especial,
sentia que no em volies fer mal.

Era un sentiment molt fort,
que creia que estava apagat
Era un sentiment dels nostres cors,
que creia que estava acabat.

martes, 17 de marzo de 2009

Donna angelicata

La brisa del viento sacudía su dorado cabello que con el sol cada vez se hacía más resplandeciente. Me miraba con timidez y disimulo, pero solo cuando me miraba. La observaba con resignación porque nunca la conseguiría. Su rostro albino complementando con su sonrisa perfecta e impecable eran mágicos para mí. Nunca había sentido algo así por una mujer inmejorable a la de mis sueños, pero ella era el astro que más brillaba en mi corazón. Era demasiado inconstante en el amor, aunque si por mi fuese la tendría siempre a mi lado.

Sus ojos clareaban cada vez más con la felicidad que algunas veces me mostraba estando cerca mío. Iba y venía como las golondrinas al emigrar, nuestra inestable amistad yacía durante un tiempo, sin olvidar todo lo que sucedió. Vivía tranquilamente, sin ningún tipo de preocupación que le impidiese volar con toda libertad. Yo la dejaba volar, que sus añiles ojos observaran la vida que le quedaba por delante, la preciosa y extravagante vida. Me aturullaba al hablar con ella, era una hipnotizadora cabellera áurea que al pasar por mi lado se movía con más ligereza. A la vez yo, inocente de mi, caía rendido a sus hechizos y con facilidad, la seguía hasta el fin del mundo…

viernes, 13 de marzo de 2009

Echo de menos

Echo de menos tus caricias de buena mañana, los despertares junto a ti y los besos de dulce sabor a tu encantador perfume. Echo de menos divertirme a tu lado, que me saques una sonrisa todos los días y que nuestras lenguas se entrecrucen cuando estemos a solas. Extraño compartir cada segundo de mi vida contigo y añoro que me beses con tus finos labios cada mediodía. La presencia del calor me recuerda a ti, a nuestra historia de un verano distinto a los demás y recuerdo que pensaba que tus labios ya no me volverían a besar.
Echo de menos todos los sábados en tu casa, besándonos y abrazándonos en una misma cama. Gracias por todo lo que me enseñaste a disfrutar de la vida, a volver a sentir de nuevo el amor en mi, algunas veces la felicidad y siempre a amar de verdad. Gracias por aguantarme día tras día, por confiar en mi cuando no te daba el suficiente cariño del que necesitabas, por darme más de una oportunidad para demostrarte todo lo que siento por ti y quererme durante todo este tiempo.
Después de estos meses amándonos, ya nada sale como nos gustaría que fuese. Si pudiésemos cambiar todo lo que hicimos mal, no tendría que llorar cada noche con tu corazón rosado a mi lado y en este momento, no te estaría echando de menos.

jueves, 12 de marzo de 2009

Falsas esperanzas

Tantas palabras que solo se quedaron en recuerdos, mensajes de texto que por fin han sido borrados y nuestras queridas fotografías pasaron a un segundo plano. Creía que nuestras momentáneas tardes eran verdaderas como mis fantásticos sueños junto a ti, que tus abrazos eran para calmar mi ansiedad de perderte y boba de mí, me creí incluso que me querías. Cada tarde, un recuerdo especial. Pero todos nuestros momentos juntos pasaron a un inesperado olvido, que ni tan si quiera yo esperaba. Ayer fue demasiado repentino ese momento en el cual los dos decidimos mejor abandonar las falsas esperanzas que nos debamos mutuamente. Ocho meses compartiendo alegrías, llantos y besos, sobretodo besos. Día tras día te hacías más importante en mi, eras el valor que tenía mi vida y sin ti no tenía ningún significado por el que seguir aquí. Canciones que me recuerdan todo lo que vivimos, las experiencias que compartimos y todo lo que disfruté a tu lado. Seguramente, nunca tendré a mi lado a una persona como tú. Tan esencial en mi vida, antónimo a mis pensamientos y mi forma de ver el amor. Des de hace un mes nada es igual que antes, los problemas se nos acumulan más de lo normal y todo cambió des del momento en que me dijiste adiós en mi portal. Nuestros ojos cruzan miradas sencillas que ya no son con ilusiones de estar juntos, algunas con bastante rencor por mi parte por todo lo que pasó, pero nada hará que cambié el amor que siento por ti. No reímos juntos, ni hablamos e incluso no nos besamos. ¿Qué es de este amor que al principio teníamos los dos tanta ilusión? La magia del principio, la suavidad de tus caricias o gestos y mis besos y abrazos no serán igual.

jueves, 5 de marzo de 2009

Inconstante amor

La vida de aquella adolescente no tenía sentido alguno si él no estaba cerca suyo. Habían pasado los mejores meses de sus vidas, o eso pensaba ella. Todos los fines de semana vivían unidos, incomunicados del exterior y sin estúpidas preocupaciones, solo necesitaban estar juntos sin parar de besarse ni de abrazarse. Cada uno de ellos especiales, a veces más pasionales y otras veces más amistosos, pero siempre juntos. No obstante, en la relación existían diversos baches, de los cuales muchas veces tardaban mucho tiempo en salir de ellos. Ella sufría por él, pensaba que nunca le volvería hacer daño, que nunca le volvería a mentir y que siempre la amaría. Soportaba en silencio el dolor que le producía su amado, nadie sabía la existencia de una bonita historia de amor entre los dos. Su vida recobraba sentido por momentos, pero desgraciadamente solo por momentos. Era capaz de darlo todo por él, incluso dejar a sus amigas y a su familia para estar a su lado, y sobre todo, a su fiel mejor amiga. Pero ahora se sentía sola, cuando él no estaba nada de su alrededor le daba el cariño que él le podía dar, ella carecía de afecto de su familia y amigos. Pensaba que esa mala racha en su vida nunca iba a pasar, que perduraría toda su existencia, siempre era así de pesimista, pero no tenía ningún motivo para no serlo. Escribía extensos relatos explicando sus problemas amorosos y familiares, que algunos tenían destinatario. Un brote de esperanza daba luminosidad a su vida: hacía semanas que no caían en el temeroso oscuro pozo con una vertiginosa altura, eran felices juntos sólo con tenerse uno con el otro, verse cada día por los pasillos del colegio, en el patio e incluso en los lavabos. Sentía un gran apoyo moral, una persona muy cercana pero a la vez lejana, la veía todos los días y a todas horas pero no solía hablar mucho con ella, solo le bastaba un sonrisa para contentarle el día. A veces ella tenía buenos días, depende de lo que sucediera a su alrededor y otros sólo con pensar en lo que iba a suceder se derrumbaba en un mar de lágrimas sobre su cama, agarrada a su rosado corazón rojo que especialmente él le regaló para San Valentín. Estaba bastante acostumbrada al sufrimiento y al dolor, pero no a esos extremos, aunque ella siguió subsistiendo a la dura vida real.
Durante un tiempo, no se supo nada de ella. Trascurría su vida sin ningún sentido pero tampoco con mucha preocupación, y su gran amor por fin, desapareció.

lunes, 2 de marzo de 2009

Confianza en vida ninguna

Cuando me di cuenta ya era demasiado tarde. Estaba rodeada por demasiada cantidad de mentiras a mi alrededor y de gente prepotente que paseaba cercana a mi vida. Nunca tuve tanto miedo como el que tengo ahora, de perderlo todo y a todos, y sobre todo, perderle a él. Cuantas veces le habré nombrado y nunca me cansaré de hacerlo, lo más importante en mi vida.

Solo me fiaba de mis amigos más comunes y sinceros, especialmente aquellos que pasaban conmigo el mayor tiempo posible, porque eran los que me conocían mejor. Normalmente, no acostumbraban a defraudarme en ningún momento, y si lo hacían, era lo más mínimo. Ellos podían conseguir hacerme feliz, pero solo si se lo proponían, porque no soy una chica de muy buen carácter que digamos. Soy bastante repelente, y sino que se lo pregunten a los demás, pero con él es diferente. Me transformo en una chica bastante dulce y agradable, sincera y cariñosa, e incluso algo besucona. Mi vida gira a su alrededor y gracias a estos meses he comprendido que seguirá girando bastante más tiempo.

En esta vida me he llevado diferentes decepciones: amigos, familiares, amores e incluso algún que otro profesor. Lo primero que hice es rendirme, rendirme ante esas mentiras, perder la partida y no afrontar mi existencia con madurez ni serenidad. La rabia contenida en mi tenía que salir por alguna parte de mi cuerpo, era un escalofrío que recorría mi cuerpo pero que no era ni demasiado frío pero tampoco excesivamente caliente que subía desde los pies hasta la cabeza. Mi furia se escapaba por mis dedos, mediante un teclado de ordenador. Nunca me sentí tan a gusto explicándole mis problemas a una máquina que ni me replicaba pero que tampoco me entendía. Vale más callarse las pocas palabras que salen sin sentido por mi boca, que rectificar una vez tras otra.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Nunca caminarás solo

Nunca caminarás solo, cerca de la orilla del mar, en esta playa donde gritábamos alguna que otra vez que nunca nos queríamos separar. Todos los momentos que pasamos juntos los llevaré siempre en el recuerdo: Tardes, mañanas y mediodías. Partidos de futbol que perdíamos por goleada y te cabreabas, pero siempre estaba tu sonrisa impenetrable que alegraba a todo el equipo. Espero tenerte siempre a mi lado, como un buen amigo. Ayudarte en todo lo que sea posible y nunca verte llorar, que es lo peor que me podría pasar. Sabes perfectamente que eres especial, tantas veces te perdí y comprendí lo difícil que es vivir sin ti. Otras veces te tuve entre mis brazos, difícilmente olvidaré esos bonitos momentos. Sabes hacerme reír, eres mi mejor compañía en una tarde como estas. Solos o acompañados, fumando o sin fumar, pero siempre, riendo y amando, valorando y comprendiendo, lo difícil que es vivir.
Nunca caminarás solo, en una noche de lluvia, yo te traeré un paraguas para que la tormenta no roce tú blanco rostro. Te protegeré de todos los dolores de esta vida y te guiaré para intentar gozar de esta rutina. Prometí cogerte de la mano en los momentos difíciles. Aunque no te guste lo que veas, intenta hacer que todo lo que te rodea sea bonito. No sufras, me harás daño a mi. Tardes de cine y más cine, películas interminables acompañadas de unas pocas palomitas y alguna que otra coca cola. Terror, comedia, amor… No importaba cual fuera, lo que más valoraba únicamente era estar contigo.
Nunca caminarás solo, por una solitaria montaña. Detrás iré yo corriendo para que tus penas disminuyan. Gracias por todas las razones que me das día tras día para que me quede a tu lado, por soportarme e intentar comprenderme. Por quererme y a veces aconsejarme. Partidas a juegos bastante graciosos, comentarios sin sentido y abrazos raramente sentimentales. Juntos intentamos buscar sentido alguno a nuestras vidas, una escapatoria del trayecto equivocado y espero encontrarlo a tu vera. Aunque tú no lo sepas, tú presencia es muy importante para mí, me ayuda a no derrumbarme en el camino hacia el futuro. Mi vida: deseo tenerte siempre y no olvidarte nunca, deseo verte y poder abrazarte, amarte y nunca dejar de hacerlo.
Nunca caminarás solo, por ningún lugar. Estaré siempre a tu lado, para que comprendas que puedes contar conmigo. Ni en un desierto sin agua, ni en la orilla de un río a punto de desbordarse, ni en un precipicio a pocos instantes de ponerle fin a tu existencia, jamás te abandonaré. Siempre tendrás a tu lado mi presencia y a una amiga que nunca te dejará caminar sola.

sábado, 14 de febrero de 2009

Feliz triste san valentín


Día especialmente para los enamorados, que se regalan objetos sentimentales que les recuerdan algo único, esencial. Amor, a veces eres tan dulce y amargo a la vez. Todo cambia por momentos, compartir mi vida contigo: sencillamente solo quiero eso. Un recuerdo de una noche de verano es todo lo que tengo, unos cigarros mal fumados entre los dos, deleitándome con cada abrazo que me dabas. Alguna que otra mentira piadosa, o eso creía yo. Solo era amor, y en este catorce de febrero sigo pensando que eres mi dulce amor. Mis gustos cambian, pensaba que todo era blanco en un comienzo, pero todo va inclinándose hacia un color raramente oscuro, el negro. Me preocupo, no soy la misma de antes, todos me lo dicen y yo supongo que es verdad, incluso a veces lo noto. Quedan muchos catorces de febrero sin compañía ninguna, hasta que apareciste en mi vida. Siete meses viviendo bajo tus hermosas manos, y por fin las dudas ya no existen. Mi príncipe azul, gracias por todo. Por compartir el catorce de febrero conmigo, por convertir toda mi vida en felicidad. Supongo que este será mi destino, vivir afortunadamente a tu lado.

jueves, 12 de febrero de 2009

Vicio inconfesable

Mi princesa rubia, sueño de todo hombre. Diosa de la literatura y gran consejera amorosa. Una profesora con su punto de locura, que vivió una juventud amorosa bastante similar a la mía. Alocada de la vida, sensatez en sus actos y verdaderamente consciente de lo que hace. Miradas sencillas y prolongadas, abrazos exactamente en su preciso momento. Sonrisas interminables, que la tristeza en mí desaparece por momentos. Inmensos ojos marrones que me aportan confianza y un poco de serenidad. Rosadas mejillas que expresan la felicidad que le aporta los que la rodean, los que la quieren.
Desparpajo al andar, salutaciones sin sentido, comentarios indirectamente directos. Ella, el optimismo de la humanidad. Libros catalogados como depresivos para los adolescentes, poemas amorosos bastante graciosos y textos inapreciables por esta superficial sociedad. Canciones desesperadas que expresan bastante pesimismo en mi vida. Una persona con la cual me puedo sincerar, relatar mis problemas sin ningún tipo de incomodidad. Entregarle mis textos y aunque yo crea que no servirá para nada, probablemente me quede más tranquila, al saber que ella entiende y razona mis problemas como yo nunca he podido razonarlos.
Demasiada información desordenada, excesivos problemas para un cerebro tan pequeño y cabezota como él mío. Ella, ayudante de la creación del espíritu de mi interior, interés en mi vida y en la de los demás. Gema, aguanta todas mis dificultosas contestaciones, malas caras e incluso algún que otro llanto. Días que vas sin ganas a la escuela, que no encuentras fuerzas por ningún lado para sonreír y te la encuentras, y con solo un punto de soltura al mirarte, ya puedes seguir viviendo.
Indefinible en su especie, magnífica obra de Dios y admirable mujer; resumiendo: especial como ninguna.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Mentiría...

Malos días, el ambiente se caldea. La gente cambia, todo cambia. Las mentiras que creías imposibles que te dijeran, te las has tragado como un imbécil. Te sientes como un juguete, una y otra vez te usan. Mentiría si te dijera que no te quiero, mentiría si te dijera que te olvidé. Mentiría si dijera que no me gustaría besar tus labios por última vez. Traicionado, siempre te sientes así. Los que te rodean tienen un vendaje en los ojos que no les deja observar el mundo real, eres tú el único que ves la verdad, la cruda verdad. Calada tras calada, vas consumiendo tú vida delante de un cigarrillo chéster. Inhalando el humo vas viendo pasar todo a tú alrededor: conductores estresados porqué no cambia el color del semáforo y dándole fuerte a su claxon; una anciana paseando, con su bastón y recordando batallas de su vida al lado de su marido. Persona tras persona, una historia diferente. Cada mente, su manera de pensar, diferente a la tuya. Engañado por la vida, ofendido por la sociedad. Fracaso en un, dos o tal vez tres retos. Posibilidades que resultan nulas. Ilusiones que acaban siendo fraudes. Mentiría si te dijera que me gusta verte sufrir, mentiría si te dijera que con solo unos meses aún no te quiero, mentiría si te dijera que no tengo miedo. Miedo a perderte finalmente, que todas las promesas que dijimos en un principio nunca se cumplan. Paseos por la playa, al anochecer. Tumbados en una sola toalla en pleno invierno. Abrazados, nunca te dejaré de abrazar.
Mentiría si dijiese que solo fue una bonita historia de amor.

viernes, 30 de enero de 2009

Enamoramiento

Una sensación que normalmente aparece cuando estás enamorado es la ilusión. Ilusiones, sueños y fantasías que pienso que algún dia se podrían llegar a cumplir. Esperanzas, sonrisas y lágrimas de felicidad o tristeza siempre son importantes para descubrir lo que sientes verdaderamente en tu interior. En cambio, siempre llega el momento que se acaba todo, tus ilusiones y esperanzas de seguir con este amor. Ya no son como antes y te afecta mucho en la forma de actuar. Cambias tu forma de ser, te vuelves repelente y haces que pierda importancia todo lo que te rodea.
Estar enamorado, vivir enamorado y resistir enamorado. Conseguir sueños, alcanzar retos y superar miedos. El amor consiste en una rutina diária que se van intercambiando sentimientos, pensamientos y sobretodo, miradas.

sábado, 24 de enero de 2009

Si us plau perdona'm, no ho volia fer

Quantes vegades hauré escoltat això i totes me les he cregut. Una altre vegada amb disculpes, tothom s’equivoca, veritat? Però no tantes vegades com ell. Semblava sincer i bastant penedit per totes les coses que em va fer. Però, me’l tenia que creure, un altre cop? Sempre amb les seves súpliques però mai l’havia vist tant trist, amargat de la seva pròpia vida i confús, molt confús. Ell em demanava una amistat, em recordava bons moments que vam passar fa molt de temps, la nostra infància junts i tota la desgràcia que em passat les últimes setmanes separats. Jo no volia, el meu odi sempre el tinc en els meus records però l’estimo. En canvi tampoc oblidaré lo que em va fer, la traïció que vaig sentir i el fort dolor que em va produir perdre’l. Perdre a un amic, un company, un amor... El meu amor.

viernes, 23 de enero de 2009

Mi deseo, tú tentación: nuestra pasión

Mi deseo, ese deseo que tenía para conquistarte, el de tenerte entre mis brazos para siempre, el que nadie nos molestara en que nuestro amor se mostrara. Lugares insospechables donde descubrí el amor, un amor mutuo y sincero, nuestra dulce y eterna pasión. Donde la confianza es la base de nuestra relación. Tentación al mirarme, mirar estos oscuros ojos marrones reflejados en los tuyos verdosos y con solo el resplandecer de tus ojos sabía que ese amor era verdadero, que no me podrías engañar ni tan sólo una vez. Pero yo sí que lo hice, te engañé y lo lamento. Tú forma de mirarme, de tocarme, de excitarme, de besarme, de abrazarme, de quererme y yo, por fin, sentirme querida.

La primera oportunidad la aproveché, no podía dejar pasar un gran momento para tenerte a mi lado, descubrir la pasión junto a ti. Me encanta saber que te tendré por mucho tiempo, tanto tiempo que pueda llegar a ser incontable. La tentación de pasar el límite. Dudas inexistentes, momentos irresistibles, sensaciones extraordinarias. Pensar que en unos instantes te perdí, que te dejé ir, mi gran amor se fue, me dejó y me quedé sola. ¿Qué hacer? ¿Cómo recuperarle? Tenía que expresarle todo lo que no le expresé anteriormente, todo el amor que tenia sentía, fue en ese preciso instante en el que recapacité, pensé todos los momentos que pasamos juntos, si valía la pena arriesgarme una y otra vez solo por un amor improvisado y fortuito. A veces las dudas, la inseguridad, nos perjudican, a él y a mí. Mi mal humor y estupidez acabaron con nuestra bella ilusión de al principio que fue desarrollando una amarga rutina. Hasta que decidimos ponerle un punto y final, entre los dos, darnos un tiempo, concienciarnos de lo queríamos hacer y decidir si queríamos intentarlo de nuevo, porque las cosas nos funcionaban como esperábamos.
Después de un tiempo, esos dulces labios me volvieron a besar un tarde de invierno.. Tu y yo lo sabemos, lo sabemos como nadie lo sabe, nosotros sabemos lo que nadie sabe. Te pido que te quedes eternamente besándome, tus finos labios rozando los míos, que me abraces con tus frías manos y que me acaricies lentamente el cuerpo.
Cuando ahora solo puedo recordar esas tardes que pasaba junto a él como otra anécdota más de mi vida amorosa

viernes, 9 de enero de 2009

Caricias, besos y abrazos

Solo puedo pedirte que me des tiempo, que solo tú me puedes ayudar a olvidar este ciego amor. Su sombra me persigue día y noche, su recuerdo reaparece cada instante en mi mente. Me corroen las dudas de si lo nuestro cada vez se va acercando más a mi realidad, encontrar a otra persona que me ayude a olvidar. Promesas que siempre quedan en nada, ilusiones que no se tienen ni se sienten como al principio, sensaciones que en aquellos tiempos los dos teníamos, pero solo se quedaron ilusiones que ahora hemos cambiado por enfados y reproches que nos echamos el uno al otro. Gritar a los cuatro vientos que te amo. Seguir por el camino fácil, cogerte de la mano y pedirte que te siempre te quedes a mi lado. Ser con otra persona feliz, que sepa de verdad que somos y que tenga las ideas claras, que me intente quererme y si así, finalmente yo olvidar este amor tan insignificante para él y tan significativo para mí. Al besarle me acuerdo de él, al sentirle y tocarle recuerdo sus frías manos como aquel invierno en que él ilusionó mi corazón. El roce de nuestros labios se quedó en ese álbum de fotografías que los dos guardamos en el corazón.

jueves, 8 de enero de 2009

Rutinaria vida de una adolescente

Cuando acabas de coger la mejor posición en la cama, suena el despertador, las 8 de la mañana. El primer día de colegio después de vacaciones de Navidad. ¿Quién no se quedaría en la cama durmiendo con un par de mantas para combatir el frío? Las ventanas de mi casa estaban empañadas, y por ellas podía ver las pequeñas gotas de agua-nieve. Almorzar rapidísimo y vestirse. Bajar por las escaleras que cada vez se hacían más eternas y llegar a la calle. Aire fresco ¡Qué frío! Entonces, miré de lado a lado por si había alguien. Me propuse bajar la empinada calle de la cual bastantes veces me he caído y empecé a subir escalones de nuevo. Las luces de las calles estaban encendidas, mi respiración se aceleraba y salía una especie de humo de mi boca. Con un poco de música el trayecto se me hizo más corto. Aunque, al llegar a clase, todo volvió a ser como antes. Una pesadilla de la cual salí y había vuelto a entrar. Saludar a tus compañeros y amigos. Alguna que otra broma, risas y de vuelta a clase. Donde los radiadores estaban apagados, las persianas subidas y mi tutor esperándome ansiosamente en su trono de rey. Empezaron las clases con diversas risas y mucho cachondeo; ni los profesores ni los alumnos teníamos ganas de hacer nada. Ni ellos de enseñar ni nosotros de aprender. Después de dos eternas horas, llegó la hora del patio. Por el camino, tuve un fortuito reencuentro muy agradable con “ella”, que empezamos a hacer bromas sobre el libro, mi vida y las vacaciones. ¡Preferiría no haber salido de clase! Cada vez hacía más frio, los charcos del patio estaban raramente congelados y todo el mundo andaba de forma tétrica. Media hora de sufrimiento y empiezan de nuevo las clases. Éstas, en cambio, se pasaron más rápido, las sonrisas de mis amables compañeros me hicieron que estas dos horas pasaran más rápido. Al mediodía empezaron a caer unos cuantos copos de nieve, pero como empezó a salir el sol no hizo ningún efecto de que había nevado ¡Que oportuno! Solo quedaban dos horas para acabar este día y llegó el peor momento. Enfados, castigos y controles…
Un sonido no muy agradable me salvó, las cinco de la tarde. Me volví a encontrar con “ella”, que me dio unos sabios consejos de adulta y mañana la veo otra vez. El final del día fue un poco decepcionante, porque mi espíritu de superación se quedó en vano.
Vuelta a la rutina, queridos, queridas… Así es la vida.

Para tí, para mí y para él

Incapaz de ver como la otra persona se aleja de mí y yo me quedo en la solitaria espera de que vuelva hacia mí, pensar que no volverá, que todo se quedó en un sueño y la realidad vuelve otra vez a presenciarse. La felicidad algún día tendrá que llegar. Aunque tan solo sean ilusiones, estas ilusiones cada vez se aproximan más a mi realidad. Pero esta vez, no se quedó solo en una ilusión, intentar que nuestra relación funcione, dándonos un cariño mutuo y pasar románticos domingos a su lado.
Él, intenta hacer que todos mis sueños se hagan realidad. Que me abrace, que me bese, que me diga 'te quiero', que me dé el calor de su cuerpo, que vayamos caminando por la calle cogidos de la mano, son momentos que nunca se olvidaran que por un momento fue cierto y porque no intentar ser felices juntos. Compartir nuestros momentos, sentimientos, pensamientos que todos tenemos alguna vez, ilusiones que a veces podemos pensar que se hagan realidad. Aprender a llorar de alegría, a valorar el cariño que me da cada minuto y el gran apoyo que es para mí. Demasiado bonito para ser realidad. Miedo a perderle, fobia a no tenerle. Me acostumbré a sufrir, saber que nunca lo tendría a mi lado y ahora es como si nada de lo que pasó volviera a nuestras mentes. Todo el dolor que tenía, el sufrimiento que pasé y pensar que valió la pena, que todo no se consigue cuando uno más lo desea y cuando menos te lo esperas llega el momento, la realidad y en un suspiro puede cambiar tu vida. Todo el odio que tenía se quedó atrás, el pasado no volverá nunca más y el presente tengo que vivirlo por lo que tengo ahora no por lo que perdí anteriormente.

Dulce amor

Bonitos momentos inolvidables pasé
Porque contigo me encontré
Pensé: A vivir la vida con un nuevo amor
Pero volví a recordar el anterior dolor
Bonitos besos contigo compartí
¡Ay qué fácil es vivir!
Y muchos abrazos recibí
Por eso, intenté seguir.
Acostarme dormida a tu lado
Tú eres mi amado.
Bonitas sensaciones experimenté
Y descubrí, que siempre te amaré
Necesito estar a tu lado
Que me ames como yo te amado
Porque siempre tuya seré
Si es que mi amor
Estos momentos nunca los olvidaré.

El rencor

¿Porqué siempre acabo así?¿Porqué la débil soy yo? Tantas preguntas que me imagino que con el tiempo me acabaré respondiendo yo misma o me daré cuenta, cuando este amor termine, esta obsesión, este sufrimiento. Pensaba que decir la verdad en este mundo era lo mejor para todos pero hay verdades buenas y verdades malas. Ver que la felicidad se acerca a ti y cada vez se aleja más y más, que nunca conseguirás ser feliz, no si esa persona está cerca de ti. Parecía que todo iba a mejor, amigos nada más, pero mejor que antes, me conformaba, pero las apariencia engañan, no todo lo que reluce oro es. Tantas decepciones, tanto rencor; pensar que con estas simples palabras que estoy escribiendo ya se me van nublando los ojos de solo de pensar de lo que me ha hecho, todo lo que me está haciendo y todo lo que me puede hacer. Tengo que ser fuerte, sacar del rencor esa fuerza que necesito para levantarme una vez más. Es imposible que alguien entienda esto, que lo que me pasa a mi no le pase a nadie y que lo que estoy sintiendo en estos momentos no lo siente nadie. No sé si es la adolescencia pero tengo muchos sentimientos revueltos y la mayoría son relacionados con rabia y rencor. Tampoco pido una oportunidad para intentar ser felices los dos, solo necesito vivir tranquila y sin él, mejor. Ese mes de abril puede que fuera la persona más feliz del mundo, me levantaba con una sonrisa en la cara, con ganas de ir al colegio, porque sabía que estaba él, esperándome con una sonrisa de oreja a oreja, que bonito era todo en esos momentos. Hasta que me di cuenta que todo era un sueño que duró dos semanas, poco más, y después llegaba la pesadilla que duraba una eternidad. Dos mujeres y un destino, la diferencia que hay una mujer que no es lo que parece, pero ella sale ganando siempre. Pensaba que peor no me podía ir, pero intenté arreglar una cosa que es inútil arreglarla, porque siempre se acaba rompiendo, dejé el orgullo por una parte y habló el corazón, pero desde ese momento, solo sé que no tengo corazón, que no tengo que tener ninguna piedad y menos a esa palabra que he tenido toda mi vida, miedo. Miedo a él, que me pueda manipular y yo como una tonta enamorada de dejarme manipular. Cuando pienso que peor no me puede ir, el cruel destino ve que me puede poner las cosas peor. Dejar que pase el tiempo, que estos textos se queden en recuerdos y este amor adolescente en un amor doloroso, incompatible y no correspondido.

Volver al pasado

¿Y si pudiera volver al pasado? Cuantas veces la gente se habrá hecho esa pregunta, para cambiar las cosas que hizo o dejo de hacer, un pasado difícil pero un presente demasiado complicado para mí. Tantas cosas en la cabeza que no sé ni que escribir ni decir. Sufrir por una persona que no te hace caso, mirarle ingeniosamente y ver que te ignora y te desprecia, algún saludo para quedar bien, hola que tal, muy bien y tu, muy bien... Pero poco más. Como hecho de menos esos tiempos, en que todo era bonito mientras duró, esas miradas, esas risas. La única persona que me ha hecho sacar de una sonrisa verdadera, él. Como cuesta decirlo, que por dos palabras haya cambiado todo y que nada volverá a ser como antes, ni él, ni yo. Saber que a esa persona a la que odio tanto en estos momentos, es la única que me puede hacer feliz, que no tenga que sonreír porque si, ni que tenga que hacerme la dura para que no se me escape ninguna lágrima por él. Digan lo que digan y piensen lo que piensen, le quiero y le seguiré queriendo durante mucho tiempo. Ni el pasado ni el presente me hará cambiar mi forma de pensar, aunque a veces el arrepentimiento de las cosas dichas o hechas siempre queda ahí, en el corazón. ¿Si no hubiera pasado lo que pasó? Si no hubiera dicho lo que dije? Pensar que un simple te quiero cambió tantas cosas. Aunque se, que si no lo hubiera dicho me arrepentiría toda mi vida de no decir la verdad y menos ante él, porque todo siempre eran mentiras y mentiras. Yo siempre diciendo la verdad y él mintiéndome una vez tras otra y así hasta que mi corazón se harte de recibir palabras que no se las espera ni mi cerebro, ni mi pobre corazón. No se podría definir en una palabra todo lo que pasó, ingenuidad, mejor dicho, un poco enamorada. Ahora, que las cosas van volviendo a su lugar y aunque solo fue un martes bonito de recordar y una semana bastante desgraciada, no se olvida aunque lo que menos se olvida es todo el dolor y rencor que hay en mí. Puede que este ciega de no ver el daño que me está haciendo, recaer y volver a recaer, como una droga que no se puede dejar hasta que te llega a matar y ese puede ser mi final. Esa semana perfecta para mi, ese mes de abril del dos mi ocho. Difícil de olvidar esa fecha pero el resultado fue mi corazón roto en pedazos y en cada trozo ponía su nombre.

Miradas

Cada persona comprende las miradas de diferente manera a causa de la forma de pensar de cada una. Hay miradas que te dejan indiferente, pero porque la persona es insignificante en tu vida. Otras, en cambio, con una simple mirada, al contemplar sus ojos de ese color marrón café y al admirar ese brillo en los ojos de esa persona tan especial, recuerdas buenos momentos con ella. Aquellas miradas que a veces recuerdas en un momento de nostalgia hacia una persona.
Hay miradas que te dan la serenidad que necesitas en tu vida, esas miradas de amigos que la verdad se refleja en sus ojos como refleja la luz del sol de un fantástico día. Curiosas las miradas de los enamorados, ese sentimiento tan dulce que solo se expresan con el resplandecer de sus ojos. Dos personas y una sola mirada que transmite sentimientos y cuando no estás con esa persona el brillo de tus ojos se hace más intenso a causa de que extrañas no poder compartir la mirada con ella. Algunas que tienen un semblante a otras. Por el contrario, miradas de odio que expresas todo lo que siente tu corazón con tus ojos y que la otra persona comprende perfectamente los sentimientos que quieres reflejar. Por temor ha hablar con una persona, puedes manifestar una mirada de miedo, que reflejas con la tristeza de tus ojos como te sientes y el dolor que tienes en tu interior. Las miradas matan dentro de los corazones aunque no lo reflejemos al exterior por puro orgullo. Miradas de desprecio que contienen rabia y tus ojos se concentran en un punto fijo y se abren como la azalea al iluminarse de los intensos rayos de sol. Solo con una mirada se puede expresar lo que sientes hacia la persona con quien compartes la mirada. Puede que la otra persona te rechace la mirada, por cobardía ante ti y no tener el suficiente valor para levantar la cabeza y ver todo el odio que con tus pupilas exteriorizas. Miradas que depende de la persona y el momento que te las realice puede que te cambien el amargo día que tenías a un bonito día que recordar.
Para acabar con este texto de cuatro palabras mal escritas por una adolescente enamorada, la mirada de cada uno es el reflejo del corazón y aparte, vale más una mirada que mil palabras.

La vida

Vivir en una vida de cerebros prodigiosos, donde los perros ven en blanco y negro, y donde los humanos nunca aprendemos a rectificar de nuestros errores y nos arrepentimos por ello. La locura de intentar tenerte, intentar protejerte entre mis brazos y que solo quiero que comprendas que te quiero, que por muchas tormentas que se hallen en nuestros corazones siempre nos mantendremos unidos.

Bésame

Cuando beses otros labios, cuales no sean los mismos, sentiré ese fuerte dolor que dictaminará mi corazón que te he perdido, que no regresarás a mi nunca más. Entonces me arrepentiré de todos los momentos que pasamos juntos, aquellos bonitos días en la cama abrazados y sin parar de besarnos, nuestros cuerpos rozándonos y sentir un extraño escalofrío que me producía estar a tu lado.

Barcelona

Pasear por las desiertas calles de Barcelona, la oscuridad y la soledad reinan en mi corazón y en estas estrechas callejuelas donde mis piernas cobran vida. Buscar a mi compañero de viaje que siempre está a mi lado. Ese lugar donde mis pensamientos deslumbran a la realidad, donde mi ciego amor se describe en unas palabras mal escritas y donde mi vida encuentra un sentido propio pero sin rumbo a ningún lugar.

Indecisión

Indecisión, muy normal en esta etapa de la vida, tomar decisiones al tun tun que siempre tienen algo perjudicial que, al fin y al cabo, te das cuenta del perjuicio de esa decisión mal tomada.
Indecisión, mucho miedo a reconocer grandes verdades pero por no tener valentía ni valor no decirlas ni llegar tan solo a escribirlas. Saber que he metido la pata hasta el fondo y que si no hubiera dicho nada, si me hubiese quedado callada y no hubiera tomado esa decisión, todo sería igual que ayer. La inseguridad se apoderaba de mí. Dudaba decir la verdad, todo cambiaría, mi forma de ser con él, su forma de ser conmigo, miradas sin sentido al cruzarnos por el pasillo. Lo que tenía seguro es que algún día lo tendría que hacer, si no lo hubiese dicho al fin y al cabo [cambiar expresión] se lo tendría que acabar diciendo, porque declararse a la persona a quien amas es una de las cosas que tienes que hacer alguna vez en tu vida y, que si no lo haces, no estás satisfecho contigo mismo. Mucha timidez, bastante cobardía y con poco valor se me paso por la cabeza decirle la verdad, tomar esa decisión tan importante para mí y decirle que sí, que le seguía queriendo. Mientras tomaba esa decisión, me vinieron a la cabeza todos los bellos recuerdos que pasamos, cuando era feliz solo con verle, pasar preciosas y efímeras tardes junto a él, contarnos nuestros problemas, sueños, deseos y en esos momentos, no tenía en mi interior ni una pizca de dolor ni mi corazón conocía una palabra tan repugnante como el rencor. Su contestación esperada, él es así, no puedo cambiarle. En esos momentos, pensaba que me arrepentiría eternamente de haberle dicho que le quería, no tenía necesidad de haberle dicho la verdad, pero mi corazón soportaba demasiado peso del dolor y no quería más puñaladas por la espalda. Dicen que a grandes males, grandes remedios, el problema es encontrarle el remedio a este gran mal.




A fin de cuentas, tenía que acabar así.

El olvido

Solo puedo pedirte que me des tiempo, que solo tú me puedes ayudar a olvidar este ciego amor. Su sombra me persigue día y noche, su recuerdo reaparece cada instante en mi mente. Me corroen las dudas de si lo nuestro cada vez se va acercando más a mi realidad, encontrar a otra persona que me ayude a olvidar. Promesas que siempre quedan en nada, ilusiones que no se tienen ni se sienten como al principio, sensaciones que en aquellos tiempos los dos teníamos, pero solo se quedaron ilusiones que ahora hemos cambiado por enfados y reproches que nos hechamos el uno al otro. Gritar a los cuatro vientos que te amo. Seguir por el camino fácil, cogerte de la mano y pedirte que te siempre te quedes a mi lado. Ser con otra persona feliz, que sepa de verdad que somos y que tenga las ideas claras, que me intente quererme y si así, finalmente yo olvidar este amor tan insignificante para él y tan significativo para mí. Al besarle me acuerdo de él, al sentirle y tocarle recuerdo sus frías manos como aquel invierno en que él ilusionó mi corazón. El roce de nuestros labios se quedó en ese álbum de fotografías que los dos guardamos en el corazón.

El final será siempre el mismo

Este amor tan especial para mí que pensaba que podría durar una eternidad por fin ha llegado a su fin. Tal vez esta historia no haya funcionado porque había una acumulación de mentiras por parte de los dos. Porque siempre escogemos el camino más fácil, porque siempre nos sale mal y siempre acabamos arrepintiéndonos. Pensar que cada decisión que tomo siempre es la incorrecta y si no la tomo, es una de tantas dudas que se pasan cada día por mi cabeza
Aquellos recuerdos bonitos se quedaron atrás, a veces es gracioso recordar como el primer amor es aquel que aun sigue en mi cabeza, el que me perturba el día y la noche, el que me quita el sueño y muchas veces las ganas de vivir. Se desgastó el amor, después de tanto tiempo intentándole dar todo lo que tenía me quedé sin aquel sentimiento divino que cada uno tiene en su corazón, que todos tenemos en el corazón y que muchos aún no han descubierto. Gracias a su desprecio y sus pocas ganas de mi, este sentimiento fue desapareciendo como el resplandecer del sol al atardecer de un triste día de invierno. Cuando empecé a descubrir estas nuevas sensaciones en mi vida, noté que era algo especial, extraordinario y que sería mejor compartirlos con la persona a la que amaba, amo y amaré. Todo empezó con ilusiones, ilusiones que se repetían una y otra vez. Entonces, por aquellos años, él no sabía lo que sentía, ni él ni nadie, era una simple amistad que a veces se confundía con amor. En aquellos tiempos, era feliz, incluso podría llegar a decir que los dos éramos felices, el uno con el otro sin necesidad de nada ni nadie más. A veces se me ocurre pensar el porqué de todo lo que me ha pasado y todo lo que me está pasando, el porque me tiene que suceder a mí esto y pienso que no vale la pena intentar darle todo el cariño a la persona a la que daría todo por ella y esa persona, en cambio, no te valora ni por lo que eres, ni por todo el cariño que le intentas dar, ni siquiera como persona. Pensaba que un te quiero sería suficiente para intentar convencerle de todo el amor y cariño que podía darle a él, pero salí perdiendo en otro intento fallido de recuperarle. Uno de los errores más graves que cometí fue que intenté ser sensata, tanto que perdí la batalla. Y en silencio, seguí sufriendo el dolor de su ausencia y no pude contener las lágrimas y rompí a llorar ante una adversidad mayor de lo esperada. Entonces, empecé a reflexionar que mi vida no podía seguir esta absurda rutina, asumir que para él no era nada, ni una insignificante amiga de confianza. Pensar que se acabó, que siempre pierdo la esperanza, la fe en que todo acabe bien. En mi solo queda amor, odio y puro rencor. Y ahora, descubro nuevas sensaciones, un nuevo amor a la vista tal vez, aunque él siempre vuelve a mi mente para amargar mi feliz vida que tengo en estos momentos con una persona que puede y sabe hacerme feliz, que me quiere y que me respeta como él nunca me había respetado.Aprendí que tengo que resignarme al destino, apartarme de su camino y que sea feliz con otra persona. Quien dijo que olvidar sería fácil, que de recuerdos no se puede vivir y aunque esto solo sean confusiones tras confusiones el final será siempre el mismo.

Año nuevo, vida nueva

Por fin llegó, acabó el desastroso año 2008 y llegó uno de los días más felices de mi vida, en el que lo paso con mi família y mis amigos. Año 2008, como definirlo: desafortunado. Donde la fortuna en los doce meses del año no la vi ni en ilusiones, donde mi amor, mi único e interminable amor llegó a ser catastrófico y donde la amistad y la família se quedaron en segundo y tercer plano. Borderías que tienen que aguantar, impertinencias del mi mal caracter del qual no se cambiar, que a veces se puede desaparentar con una sonrisa de amabilidad. Lágrimas imprevistas, sonrisas inesperadas y caprichos inoportunos. Pero este no va a ser un texto cual quiera, este va a ser el texto de positividad, donde la felicidad tendrá que aparecer en este nuevo y esperado año. 2009 llegó y al fin comenzó. En un día tan especial para mí, que por fin años cumplí. Después de catorce años he comprendido que hay que valorar las cosas cuando se tienen y al perderlas nos damos cuenta que las queremos más de cuando las poseíamos. Pero aprendí a comprender que todo lo que me rodea es lo único que tengo y por mucho que a veces no me guste ver que son ellos los que me quieren es la verdad.Por fin llegó, los esperados catorce, la edad en que todo el mundo es feliz, va a las discotecas, se olvida de el mundo en que vive y quienes le rodean y empieza a disfrutar una vida "normal" de un adolescente.

Un amigo especial

Como se deja de querer a alguien? Pregunta retórica que la gente se hace cuando está cansada de que el corazón sufra por otra persona. Pienso que no hay respuesta para esa pregunta, no hay un manual de instrucciones para dejar de querer a alguien y menos a una persona cercana. Puedes pensar que el tiempo todo lo arregle pero ves pasar el tiempo y las cosas no cambian. Puede que este sea nuestro destino, intentar ser felices pero separados. Mejor para él y para mí, yo dejaré de sufrir y el dejará de darme explicaciones que ni él sabe el error que está cometiendo. Ya no vale la pena intentar conseguir su amor, el final de esta historia está escrito aunque lo intente y lo siga intentando esto es imposible porque estos dos corazones no han nacido para ser unidos. Recordar esos bonitos momentos junto a él, todo era distinto que ahora pero el dolor ya está hecho y eso nunca se olvidará. Compañero tal vez, amigo diferente a lo demás, pero nunca como un amigo de verdad; él, un amigo especial. Pensar que estuve tan cerca de ese sueño, un sueño que como todos los sueños nunca se hacen realidad. Tantas oportunidades perdidas, una y dos, hasta tres! Que el más débil, en este caso yo, siempre sale perdiendo y así seguirá siendo hasta que esto tenga punto y final. Mucho orgullo por su parte y poco corazón y por la mía todo lo contrario. El amor me cegó, no me dejó ver toda la verdad que solo era una de tantas para él y caí tontamente en su trampa. Me jugué todo por el todo, sin miedo a perder ni a caerme porque todo se veía fácil, parecía perfecto pero lo perfecto nunca existe dentro de este mundo tan imperfecto del amor. En el pasado solo queda felicidad, en el presente dolor del pasado y en el futuro temor a lo que se le pueda llamar amor. Solo me queda la esperanza que el tiempo pone a cada uno en su lugar.

Amor eterno

Amor eterno? Más de una persona se habrá preguntado eso, sentimientos que hacen cambiar una persona, su manera de pensar, la manera de actuar y cosas que la gente nota cuando está enamorado. Meses e incluso años la gente se para a pensar que está haciendo, porqué quiere tanto a esa persona para incluso llegar a matar o dar la vida por ella? Amor una palabra que mucha gente la dice pero que poca gente la siente, sentir esas famosas mariposas que existen cuando esa persona te habla, te hace una sola mirada o solo por verla, qué locuras verdad? Ver que la otra persona a la que quieres tanto te hace tanto daño y más de una vez y tú seguir enamorada de ella, sin importarte el sufrimiento lo unico que quieres es que te quiera de verdad que todos los momentos de la vida más felices que los has compartido con esa persona, difícil de olvidar, imposible? Puede... Decidir cosas en cuestión de segundos que puede cambiar la relacion entre tú y él, demasiado complicado pienso yo, explicarle tus sentimientos tal vez? armarte de fuerza y valor para que después pase siempre lo mismo de siempre... Rutina tal vez, y yo idiota por siempre estar en la rutina, siempre detras de él, pensar que son ilusiones, sólo ilusiones pero que tal vez, alguna vez, se cumplan...Pero los sueños, sueños son y hay gente que persigue los sueños hasta hacerlos realidad, pero mucha gente se queda por el camino... Preguntas que no tienen contestación o no tener valor para decir la respuesta, o tal vez si? Tube valor y espero que no me arrepienta de eso y tampoco arrepentirme del poco orgullo queda en mi...

Amor, querido amor

Solo te pido que te quedes eternamente besándome, tus finos labios rozando los míos, que me abraces tan fuerte que sienta que nunca me dejarás escapar y que me acaricies la cara con tus frías manos. Ahora mismo, no sé muy bien quién soy, ni lo que tengo ni a donde voy. Cuando consigo algo lo intento conservar, aunque siempre pienso que acabaré perdiéndolo, después de tanto esfuerzo así es como siempre acaban las cosas. Pierdo lo que más quiero y a lo que más valoro. Si es que aunque te cueste creértelo te quiero. Cuando empezó todo esto no te quería, vamos a ser sinceros. Me hacía ilusión porqué sabía que estoy no iba enserio y que tampoco sufriría, pero después empecé a sentir cosas por ti, sensaciones que antes sentía por otra persona pero que tú has acabado reemplazando a la otra persona. Que tú me has hecho olvidar a mi anterior amor y no quiero perderte nunca. Lo que me has hecho sentir tú nunca lo había sentido, que tú has sido capaz de hacerme sonreír por momentos, que cuando estoy a tú lado sabes hacerme creer que mi vida es bonita y que me gustaría estar siempre a tu lado. Siempre me entran las dudas lo sé, pero cada vez voy teniendo menos, que cada vez me gusta más que me beses, que abraces y me quieras como nadie me ha querido. Que me sorprendas con un beso cada vez que te vea, con un gesto o con una simple sonrisa, tan simple que llegue a mi corazón. Aunque te cueste creértelo te quiero más que hace unos meses. Pedir perdón para quedar bien, no porque te salga del corazón. Substituirte, otro amor llegó ¡al fin!, aunque solo sea nuestro secreto. Tú y yo lo sabemos, lo sabemos como nadie lo sabe, nosotros sabemos lo que nadie sabe.

El amor se quedó en el recuerdo

A veces me paro a pensar en todas las cosas que he vivido y todas las que me quedan por vivir. Normalmente, cuando miró hacia atrás solo recuerdo momentos de sufrimiento, los errores cometidos y muchas veces intento olvidar el pasado pero no puedo. Pensar que lo podría haber dado todo por esa persona que solo podemos intentar ser amigos. Intentar vivir sin ti, borrar todos los recuerdos y empezar de nuevo aunque a veces es bonito recordar cuando la felicidad existía, aunque solo fueran ilusiones y mentiras. Me gustaba quererte, porque no decirlo, intentar conseguirte, un sueño. Algo estúpida por creer en lo que no era, ver la verdad y yo solo imaginaba un final feliz pero al final vi la cruda realidad. Intentaba a que su corazón cesase
Lo bonito se quedó atrás, el amor en un recuerdo, afrontar con fuerza y algo de esperanza a lo poco que queda de este amor o esperar a nuevas oportunidades que se tienen una y otra vez, y no las aprovecho. Demasiado tiempo luchando por lo que quiero y nunca lo consigo, tal vez rendirme sería lo más fácil. Tanto amor y el rencor quedó olvidado en el pasado. Al final, aprenderé a quererte con el tiempo, a sufrir el dolor del amor y acostumbrarse a la rutina de la vida.
Tenerle a unos centímetros de mi piel, de mi boca y empezar a temblar. En ese momento me vinieron a la cabeza todos los momentos junto a él. El miedo se apoderó de mí y ese momento se quedó en otra oportunidad desaprovechada, como todas las demás. Otro domingo para recordar…

La lealtad

Pasear por calles y más calles en la noche de navidad, donde buscaba a mi mejor amigo y peor aliado, mi conciencia, esos pensamientos que se pasan por mi mente cuando las cosas van mal y me siento culpable. Solitaria vida pensarían lo que me vieron recorrer esas oscuras calles cuales las luces estaban apagadas y solo me iluminaba mi interminable trayecto las luces de navidad de los balcones, donde las familias se reunían para pasar felices momentos y recordar viejos tiempos. Cuando mi familia estaba reunida yo seguía mi camino, donde seguía buscando algún sentido a la vida, algún método de salvación para que acabara esta insignificante rutina, donde solo me podía aislar en algún rincón de un pequeño barrio de esta gran ciudad. Donde los amigos se quedan en nada, que la amistad solamente es conveniente, la confianza está cuando ellos lo necesitan y con el tiempo se va perdiendo. Giro alrededor de este mundo y los demás van cambiando. Acostumbrarse a ser traicionado por antes verdaderos amigos, ¡qué inocente llegué a ser! Pensar que solo eran besos ficticios, sonrisas fingidas y falsos abrazos. Donde los grandes amigos de la infancia encuentran otras amistades, aficiones y todos nos separamos. Aprender a no depender de los demás, que siempre te pueden traicionar. No saber ya ni en quien confiar. Ni familia, ni amigos, ni gran amor. ¿Entonces quién? Me pregunto, seguir el camino de esta vida junto a la soledad, la tristeza y la desconfianza. Optimista sería si pensase que esto, mi vida, acabara saliendo bien, pero no tengo nada que me haga pensar lo contrario, que todo esto porque tiene que salir bien si hasta el momento, todo me ha salido mal. Casualidades de la vida, que solo me afectan a mí. Mi vida no es ni mi familia ni mis amigos ni el amor y lo siento mucho por decirlo. No dependo de nadie, es mi vida y aunque muchos piensen que soy una egoísta es así. Mi familia no me da la confianza que necesito que tampoco es mucho pedir por una persona que es tan independentista y solitaria. Cuando las cosas van mal donde está mi gran apoyo, el que motiva y no me desmoraliza. Aunque solo sepa expresarme escribiendo y muchas personas no entiendan el porqué de escribir, es la única forma de desahogarme, la única forma de describir mis sentimientos o pensamientos y también la única forma de decir la verdad, delante de una hoja de papel, cogiendo el bolígrafo y sincerarme delante de nadie. Algún día tal vez me sentiré querida, arropada por los míos.