Al principio fue realmente una sorpresa encontrármelo en ese lugar, el sitio donde nos habíamos sincerado más de una vez, peleado y llorado en alguna que otra ocasión e incluso teníamos la ilusión de estar siempre juntos y vivir donde habíamos pasado compartiendo el mayor tiempo de nuestras vidas.
Por otra parte no me alegré al verle, ni me salió una sonrisa al escuchar su voz, ni me sentía feliz puesto que él lo fuera; porque en un pasado él llegó a serlo todo para mí. Era una situación demasiado fría, suficiente silenciosa y bastante dolorosa. Sin embargo, todo había cambiado hacía cuatro meses atrás y ninguno de los dos quería reconocer que realmente nos equivocamos. No obstante en el fondo los dos sabíamos que podríamos solucionar nuestras diferencias, dejar aparte nuestros ideales e intentar respetarnos. ¿Por qué nos discutimos? Por ella. Nunca podría haber llegado a pensar que los dos nos enamoraríamos de la misma persona, por la que nos hemos separado y por la cual a día de hoy aún nos odiamos. Ella era lo más importante para los dos y llegó uno de los momentos más decepcionantes de esta historia: los dos queríamos tenerla y los tres sabíamos que eso no podía ser. Entonces me di cuenta de que tenía que hacerla elegir porque no quería sufrir más de lo que estaba sufriendo. A pesar de todo ella quería tenernos a los dos, aunque de forma diferente y dijo lo que ninguno de los dos esperábamos: decidió olvidarnos, no quería escoger, no quería querernos y menos sufrir, sólo quería tomar un nuevo camino sin ninguno de los dos. No me lo podía creer o mejor dicho, no nos lo podíamos creer.
En definitiva esta historia está llena de secretos sin descubrir, de sentimientos escondidos que nunca saldrán a la realidad y de dolores estúpidos e inevitables, pero sobretodo de sorpresas que aún quedan por desvelar…
Por otra parte no me alegré al verle, ni me salió una sonrisa al escuchar su voz, ni me sentía feliz puesto que él lo fuera; porque en un pasado él llegó a serlo todo para mí. Era una situación demasiado fría, suficiente silenciosa y bastante dolorosa. Sin embargo, todo había cambiado hacía cuatro meses atrás y ninguno de los dos quería reconocer que realmente nos equivocamos. No obstante en el fondo los dos sabíamos que podríamos solucionar nuestras diferencias, dejar aparte nuestros ideales e intentar respetarnos. ¿Por qué nos discutimos? Por ella. Nunca podría haber llegado a pensar que los dos nos enamoraríamos de la misma persona, por la que nos hemos separado y por la cual a día de hoy aún nos odiamos. Ella era lo más importante para los dos y llegó uno de los momentos más decepcionantes de esta historia: los dos queríamos tenerla y los tres sabíamos que eso no podía ser. Entonces me di cuenta de que tenía que hacerla elegir porque no quería sufrir más de lo que estaba sufriendo. A pesar de todo ella quería tenernos a los dos, aunque de forma diferente y dijo lo que ninguno de los dos esperábamos: decidió olvidarnos, no quería escoger, no quería querernos y menos sufrir, sólo quería tomar un nuevo camino sin ninguno de los dos. No me lo podía creer o mejor dicho, no nos lo podíamos creer.
En definitiva esta historia está llena de secretos sin descubrir, de sentimientos escondidos que nunca saldrán a la realidad y de dolores estúpidos e inevitables, pero sobretodo de sorpresas que aún quedan por desvelar…
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