viernes, 30 de enero de 2009
Enamoramiento
Estar enamorado, vivir enamorado y resistir enamorado. Conseguir sueños, alcanzar retos y superar miedos. El amor consiste en una rutina diária que se van intercambiando sentimientos, pensamientos y sobretodo, miradas.
sábado, 24 de enero de 2009
Si us plau perdona'm, no ho volia fer
viernes, 23 de enero de 2009
Mi deseo, tú tentación: nuestra pasión
La primera oportunidad la aproveché, no podía dejar pasar un gran momento para tenerte a mi lado, descubrir la pasión junto a ti. Me encanta saber que te tendré por mucho tiempo, tanto tiempo que pueda llegar a ser incontable. La tentación de pasar el límite. Dudas inexistentes, momentos irresistibles, sensaciones extraordinarias. Pensar que en unos instantes te perdí, que te dejé ir, mi gran amor se fue, me dejó y me quedé sola. ¿Qué hacer? ¿Cómo recuperarle? Tenía que expresarle todo lo que no le expresé anteriormente, todo el amor que tenia sentía, fue en ese preciso instante en el que recapacité, pensé todos los momentos que pasamos juntos, si valía la pena arriesgarme una y otra vez solo por un amor improvisado y fortuito. A veces las dudas, la inseguridad, nos perjudican, a él y a mí. Mi mal humor y estupidez acabaron con nuestra bella ilusión de al principio que fue desarrollando una amarga rutina. Hasta que decidimos ponerle un punto y final, entre los dos, darnos un tiempo, concienciarnos de lo queríamos hacer y decidir si queríamos intentarlo de nuevo, porque las cosas nos funcionaban como esperábamos.
Después de un tiempo, esos dulces labios me volvieron a besar un tarde de invierno.. Tu y yo lo sabemos, lo sabemos como nadie lo sabe, nosotros sabemos lo que nadie sabe. Te pido que te quedes eternamente besándome, tus finos labios rozando los míos, que me abraces con tus frías manos y que me acaricies lentamente el cuerpo.
Cuando ahora solo puedo recordar esas tardes que pasaba junto a él como otra anécdota más de mi vida amorosa
viernes, 9 de enero de 2009
Caricias, besos y abrazos
jueves, 8 de enero de 2009
Rutinaria vida de una adolescente
Cuando acabas de coger la mejor posición en la cama, suena el despertador, las 8 de la mañana. El primer día de colegio después de vacaciones de Navidad. ¿Quién no se quedaría en la cama durmiendo con un par de mantas para combatir el frío? Las ventanas de mi casa estaban empañadas, y por ellas podía ver las pequeñas gotas de agua-nieve. Almorzar rapidísimo y vestirse. Bajar por las escaleras que cada vez se hacían más eternas y llegar a la calle. Aire fresco ¡Qué frío! Entonces, miré de lado a lado por si había alguien. Me propuse bajar la empinada calle de la cual bastantes veces me he caído y empecé a subir escalones de nuevo. Las luces de las calles estaban encendidas, mi respiración se aceleraba y salía una especie de humo de mi boca. Con un poco de música el trayecto se me hizo más corto. Aunque, al llegar a clase, todo volvió a ser como antes. Una pesadilla de la cual salí y había vuelto a entrar. Saludar a tus compañeros y amigos. Alguna que otra broma, risas y de vuelta a clase. Donde los radiadores estaban apagados, las persianas subidas y mi tutor esperándome ansiosamente en su trono de rey. Empezaron las clases con diversas risas y mucho cachondeo; ni los profesores ni los alumnos teníamos ganas de hacer nada. Ni ellos de enseñar ni nosotros de aprender. Después de dos eternas horas, llegó la hora del patio. Por el camino, tuve un fortuito reencuentro muy agradable con “ella”, que empezamos a hacer bromas sobre el libro, mi vida y las vacaciones. ¡Preferiría no haber salido de clase! Cada vez hacía más frio, los charcos del patio estaban raramente congelados y todo el mundo andaba de forma tétrica. Media hora de sufrimiento y empiezan de nuevo las clases. Éstas, en cambio, se pasaron más rápido, las sonrisas de mis amables compañeros me hicieron que estas dos horas pasaran más rápido. Al mediodía empezaron a caer unos cuantos copos de nieve, pero como empezó a salir el sol no hizo ningún efecto de que había nevado ¡Que oportuno! Solo quedaban dos horas para acabar este día y llegó el peor momento. Enfados, castigos y controles…
Un sonido no muy agradable me salvó, las cinco de la tarde. Me volví a encontrar con “ella”, que me dio unos sabios consejos de adulta y mañana la veo otra vez. El final del día fue un poco decepcionante, porque mi espíritu de superación se quedó en vano.
Vuelta a la rutina, queridos, queridas… Así es la vida.
Para tí, para mí y para él
Él, intenta hacer que todos mis sueños se hagan realidad. Que me abrace, que me bese, que me diga 'te quiero', que me dé el calor de su cuerpo, que vayamos caminando por la calle cogidos de la mano, son momentos que nunca se olvidaran que por un momento fue cierto y porque no intentar ser felices juntos. Compartir nuestros momentos, sentimientos, pensamientos que todos tenemos alguna vez, ilusiones que a veces podemos pensar que se hagan realidad. Aprender a llorar de alegría, a valorar el cariño que me da cada minuto y el gran apoyo que es para mí. Demasiado bonito para ser realidad. Miedo a perderle, fobia a no tenerle. Me acostumbré a sufrir, saber que nunca lo tendría a mi lado y ahora es como si nada de lo que pasó volviera a nuestras mentes. Todo el dolor que tenía, el sufrimiento que pasé y pensar que valió la pena, que todo no se consigue cuando uno más lo desea y cuando menos te lo esperas llega el momento, la realidad y en un suspiro puede cambiar tu vida. Todo el odio que tenía se quedó atrás, el pasado no volverá nunca más y el presente tengo que vivirlo por lo que tengo ahora no por lo que perdí anteriormente.
Dulce amor
Porque contigo me encontré
Pensé: A vivir la vida con un nuevo amor
Pero volví a recordar el anterior dolor
Bonitos besos contigo compartí
¡Ay qué fácil es vivir!
Y muchos abrazos recibí
Por eso, intenté seguir.
Acostarme dormida a tu lado
Tú eres mi amado.
Bonitas sensaciones experimenté
Y descubrí, que siempre te amaré
Necesito estar a tu lado
Que me ames como yo te amado
Porque siempre tuya seré
Si es que mi amor
Estos momentos nunca los olvidaré.
El rencor
Volver al pasado
Miradas
Cada persona comprende las miradas de diferente manera a causa de la forma de pensar de cada una. Hay miradas que te dejan indiferente, pero porque la persona es insignificante en tu vida. Otras, en cambio, con una simple mirada, al contemplar sus ojos de ese color marrón café y al admirar ese brillo en los ojos de esa persona tan especial, recuerdas buenos momentos con ella. Aquellas miradas que a veces recuerdas en un momento de nostalgia hacia una persona.
Hay miradas que te dan la serenidad que necesitas en tu vida, esas miradas de amigos que la verdad se refleja en sus ojos como refleja la luz del sol de un fantástico día. Curiosas las miradas de los enamorados, ese sentimiento tan dulce que solo se expresan con el resplandecer de sus ojos. Dos personas y una sola mirada que transmite sentimientos y cuando no estás con esa persona el brillo de tus ojos se hace más intenso a causa de que extrañas no poder compartir la mirada con ella. Algunas que tienen un semblante a otras. Por el contrario, miradas de odio que expresas todo lo que siente tu corazón con tus ojos y que la otra persona comprende perfectamente los sentimientos que quieres reflejar. Por temor ha hablar con una persona, puedes manifestar una mirada de miedo, que reflejas con la tristeza de tus ojos como te sientes y el dolor que tienes en tu interior. Las miradas matan dentro de los corazones aunque no lo reflejemos al exterior por puro orgullo. Miradas de desprecio que contienen rabia y tus ojos se concentran en un punto fijo y se abren como la azalea al iluminarse de los intensos rayos de sol. Solo con una mirada se puede expresar lo que sientes hacia la persona con quien compartes la mirada. Puede que la otra persona te rechace la mirada, por cobardía ante ti y no tener el suficiente valor para levantar la cabeza y ver todo el odio que con tus pupilas exteriorizas. Miradas que depende de la persona y el momento que te las realice puede que te cambien el amargo día que tenías a un bonito día que recordar.
Para acabar con este texto de cuatro palabras mal escritas por una adolescente enamorada, la mirada de cada uno es el reflejo del corazón y aparte, vale más una mirada que mil palabras.
La vida
Bésame
Cuando beses otros labios, cuales no sean los mismos, sentiré ese fuerte dolor que dictaminará mi corazón que te he perdido, que no regresarás a mi nunca más. Entonces me arrepentiré de todos los momentos que pasamos juntos, aquellos bonitos días en la cama abrazados y sin parar de besarnos, nuestros cuerpos rozándonos y sentir un extraño escalofrío que me producía estar a tu lado.
Barcelona
Pasear por las desiertas calles de Barcelona, la oscuridad y la soledad reinan en mi corazón y en estas estrechas callejuelas donde mis piernas cobran vida. Buscar a mi compañero de viaje que siempre está a mi lado. Ese lugar donde mis pensamientos deslumbran a la realidad, donde mi ciego amor se describe en unas palabras mal escritas y donde mi vida encuentra un sentido propio pero sin rumbo a ningún lugar.
Indecisión
Indecisión, muy normal en esta etapa de la vida, tomar decisiones al tun tun que siempre tienen algo perjudicial que, al fin y al cabo, te das cuenta del perjuicio de esa decisión mal tomada.
Indecisión, mucho miedo a reconocer grandes verdades pero por no tener valentía ni valor no decirlas ni llegar tan solo a escribirlas. Saber que he metido la pata hasta el fondo y que si no hubiera dicho nada, si me hubiese quedado callada y no hubiera tomado esa decisión, todo sería igual que ayer. La inseguridad se apoderaba de mí. Dudaba decir la verdad, todo cambiaría, mi forma de ser con él, su forma de ser conmigo, miradas sin sentido al cruzarnos por el pasillo. Lo que tenía seguro es que algún día lo tendría que hacer, si no lo hubiese dicho al fin y al cabo [cambiar expresión] se lo tendría que acabar diciendo, porque declararse a la persona a quien amas es una de las cosas que tienes que hacer alguna vez en tu vida y, que si no lo haces, no estás satisfecho contigo mismo. Mucha timidez, bastante cobardía y con poco valor se me paso por la cabeza decirle la verdad, tomar esa decisión tan importante para mí y decirle que sí, que le seguía queriendo. Mientras tomaba esa decisión, me vinieron a la cabeza todos los bellos recuerdos que pasamos, cuando era feliz solo con verle, pasar preciosas y efímeras tardes junto a él, contarnos nuestros problemas, sueños, deseos y en esos momentos, no tenía en mi interior ni una pizca de dolor ni mi corazón conocía una palabra tan repugnante como el rencor. Su contestación esperada, él es así, no puedo cambiarle. En esos momentos, pensaba que me arrepentiría eternamente de haberle dicho que le quería, no tenía necesidad de haberle dicho la verdad, pero mi corazón soportaba demasiado peso del dolor y no quería más puñaladas por la espalda. Dicen que a grandes males, grandes remedios, el problema es encontrarle el remedio a este gran mal.
A fin de cuentas, tenía que acabar así.
El olvido
Solo puedo pedirte que me des tiempo, que solo tú me puedes ayudar a olvidar este ciego amor. Su sombra me persigue día y noche, su recuerdo reaparece cada instante en mi mente. Me corroen las dudas de si lo nuestro cada vez se va acercando más a mi realidad, encontrar a otra persona que me ayude a olvidar. Promesas que siempre quedan en nada, ilusiones que no se tienen ni se sienten como al principio, sensaciones que en aquellos tiempos los dos teníamos, pero solo se quedaron ilusiones que ahora hemos cambiado por enfados y reproches que nos hechamos el uno al otro. Gritar a los cuatro vientos que te amo. Seguir por el camino fácil, cogerte de la mano y pedirte que te siempre te quedes a mi lado. Ser con otra persona feliz, que sepa de verdad que somos y que tenga las ideas claras, que me intente quererme y si así, finalmente yo olvidar este amor tan insignificante para él y tan significativo para mí. Al besarle me acuerdo de él, al sentirle y tocarle recuerdo sus frías manos como aquel invierno en que él ilusionó mi corazón. El roce de nuestros labios se quedó en ese álbum de fotografías que los dos guardamos en el corazón.
El final será siempre el mismo
Aquellos recuerdos bonitos se quedaron atrás, a veces es gracioso recordar como el primer amor es aquel que aun sigue en mi cabeza, el que me perturba el día y la noche, el que me quita el sueño y muchas veces las ganas de vivir. Se desgastó el amor, después de tanto tiempo intentándole dar todo lo que tenía me quedé sin aquel sentimiento divino que cada uno tiene en su corazón, que todos tenemos en el corazón y que muchos aún no han descubierto. Gracias a su desprecio y sus pocas ganas de mi, este sentimiento fue desapareciendo como el resplandecer del sol al atardecer de un triste día de invierno. Cuando empecé a descubrir estas nuevas sensaciones en mi vida, noté que era algo especial, extraordinario y que sería mejor compartirlos con la persona a la que amaba, amo y amaré. Todo empezó con ilusiones, ilusiones que se repetían una y otra vez. Entonces, por aquellos años, él no sabía lo que sentía, ni él ni nadie, era una simple amistad que a veces se confundía con amor. En aquellos tiempos, era feliz, incluso podría llegar a decir que los dos éramos felices, el uno con el otro sin necesidad de nada ni nadie más. A veces se me ocurre pensar el porqué de todo lo que me ha pasado y todo lo que me está pasando, el porque me tiene que suceder a mí esto y pienso que no vale la pena intentar darle todo el cariño a la persona a la que daría todo por ella y esa persona, en cambio, no te valora ni por lo que eres, ni por todo el cariño que le intentas dar, ni siquiera como persona. Pensaba que un te quiero sería suficiente para intentar convencerle de todo el amor y cariño que podía darle a él, pero salí perdiendo en otro intento fallido de recuperarle. Uno de los errores más graves que cometí fue que intenté ser sensata, tanto que perdí la batalla. Y en silencio, seguí sufriendo el dolor de su ausencia y no pude contener las lágrimas y rompí a llorar ante una adversidad mayor de lo esperada. Entonces, empecé a reflexionar que mi vida no podía seguir esta absurda rutina, asumir que para él no era nada, ni una insignificante amiga de confianza. Pensar que se acabó, que siempre pierdo la esperanza, la fe en que todo acabe bien. En mi solo queda amor, odio y puro rencor. Y ahora, descubro nuevas sensaciones, un nuevo amor a la vista tal vez, aunque él siempre vuelve a mi mente para amargar mi feliz vida que tengo en estos momentos con una persona que puede y sabe hacerme feliz, que me quiere y que me respeta como él nunca me había respetado.Aprendí que tengo que resignarme al destino, apartarme de su camino y que sea feliz con otra persona. Quien dijo que olvidar sería fácil, que de recuerdos no se puede vivir y aunque esto solo sean confusiones tras confusiones el final será siempre el mismo.
Año nuevo, vida nueva
Un amigo especial
Como se deja de querer a alguien? Pregunta retórica que la gente se hace cuando está cansada de que el corazón sufra por otra persona. Pienso que no hay respuesta para esa pregunta, no hay un manual de instrucciones para dejar de querer a alguien y menos a una persona cercana. Puedes pensar que el tiempo todo lo arregle pero ves pasar el tiempo y las cosas no cambian. Puede que este sea nuestro destino, intentar ser felices pero separados. Mejor para él y para mí, yo dejaré de sufrir y el dejará de darme explicaciones que ni él sabe el error que está cometiendo. Ya no vale la pena intentar conseguir su amor, el final de esta historia está escrito aunque lo intente y lo siga intentando esto es imposible porque estos dos corazones no han nacido para ser unidos. Recordar esos bonitos momentos junto a él, todo era distinto que ahora pero el dolor ya está hecho y eso nunca se olvidará. Compañero tal vez, amigo diferente a lo demás, pero nunca como un amigo de verdad; él, un amigo especial. Pensar que estuve tan cerca de ese sueño, un sueño que como todos los sueños nunca se hacen realidad. Tantas oportunidades perdidas, una y dos, hasta tres! Que el más débil, en este caso yo, siempre sale perdiendo y así seguirá siendo hasta que esto tenga punto y final. Mucho orgullo por su parte y poco corazón y por la mía todo lo contrario. El amor me cegó, no me dejó ver toda la verdad que solo era una de tantas para él y caí tontamente en su trampa. Me jugué todo por el todo, sin miedo a perder ni a caerme porque todo se veía fácil, parecía perfecto pero lo perfecto nunca existe dentro de este mundo tan imperfecto del amor. En el pasado solo queda felicidad, en el presente dolor del pasado y en el futuro temor a lo que se le pueda llamar amor. Solo me queda la esperanza que el tiempo pone a cada uno en su lugar.
Amor eterno
Amor, querido amor
Solo te pido que te quedes eternamente besándome, tus finos labios rozando los míos, que me abraces tan fuerte que sienta que nunca me dejarás escapar y que me acaricies la cara con tus frías manos. Ahora mismo, no sé muy bien quién soy, ni lo que tengo ni a donde voy. Cuando consigo algo lo intento conservar, aunque siempre pienso que acabaré perdiéndolo, después de tanto esfuerzo así es como siempre acaban las cosas. Pierdo lo que más quiero y a lo que más valoro. Si es que aunque te cueste creértelo te quiero. Cuando empezó todo esto no te quería, vamos a ser sinceros. Me hacía ilusión porqué sabía que estoy no iba enserio y que tampoco sufriría, pero después empecé a sentir cosas por ti, sensaciones que antes sentía por otra persona pero que tú has acabado reemplazando a la otra persona. Que tú me has hecho olvidar a mi anterior amor y no quiero perderte nunca. Lo que me has hecho sentir tú nunca lo había sentido, que tú has sido capaz de hacerme sonreír por momentos, que cuando estoy a tú lado sabes hacerme creer que mi vida es bonita y que me gustaría estar siempre a tu lado. Siempre me entran las dudas lo sé, pero cada vez voy teniendo menos, que cada vez me gusta más que me beses, que abraces y me quieras como nadie me ha querido. Que me sorprendas con un beso cada vez que te vea, con un gesto o con una simple sonrisa, tan simple que llegue a mi corazón. Aunque te cueste creértelo te quiero más que hace unos meses. Pedir perdón para quedar bien, no porque te salga del corazón. Substituirte, otro amor llegó ¡al fin!, aunque solo sea nuestro secreto. Tú y yo lo sabemos, lo sabemos como nadie lo sabe, nosotros sabemos lo que nadie sabe.
El amor se quedó en el recuerdo
Lo bonito se quedó atrás, el amor en un recuerdo, afrontar con fuerza y algo de esperanza a lo poco que queda de este amor o esperar a nuevas oportunidades que se tienen una y otra vez, y no las aprovecho. Demasiado tiempo luchando por lo que quiero y nunca lo consigo, tal vez rendirme sería lo más fácil. Tanto amor y el rencor quedó olvidado en el pasado. Al final, aprenderé a quererte con el tiempo, a sufrir el dolor del amor y acostumbrarse a la rutina de la vida.
Tenerle a unos centímetros de mi piel, de mi boca y empezar a temblar. En ese momento me vinieron a la cabeza todos los momentos junto a él. El miedo se apoderó de mí y ese momento se quedó en otra oportunidad desaprovechada, como todas las demás. Otro domingo para recordar…