Solo puedo pedirte que me des tiempo, que solo tú me puedes ayudar a olvidar este ciego amor. Su sombra me persigue día y noche, su recuerdo reaparece cada instante en mi mente. Me corroen las dudas de si lo nuestro cada vez se va acercando más a mi realidad, encontrar a otra persona que me ayude a olvidar. Promesas que siempre quedan en nada, ilusiones que no se tienen ni se sienten como al principio, sensaciones que en aquellos tiempos los dos teníamos, pero solo se quedaron ilusiones que ahora hemos cambiado por enfados y reproches que nos echamos el uno al otro. Gritar a los cuatro vientos que te amo. Seguir por el camino fácil, cogerte de la mano y pedirte que te siempre te quedes a mi lado. Ser con otra persona feliz, que sepa de verdad que somos y que tenga las ideas claras, que me intente quererme y si así, finalmente yo olvidar este amor tan insignificante para él y tan significativo para mí. Al besarle me acuerdo de él, al sentirle y tocarle recuerdo sus frías manos como aquel invierno en que él ilusionó mi corazón. El roce de nuestros labios se quedó en ese álbum de fotografías que los dos guardamos en el corazón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario