Nunca caminarás solo, en una noche de lluvia, yo te traeré un paraguas para que la tormenta no roce tú blanco rostro. Te protegeré de todos los dolores de esta vida y te guiaré para intentar gozar de esta rutina. Prometí cogerte de la mano en los momentos difíciles. Aunque no te guste lo que veas, intenta hacer que todo lo que te rodea sea bonito. No sufras, me harás daño a mi. Tardes de cine y más cine, películas interminables acompañadas de unas pocas palomitas y alguna que otra coca cola. Terror, comedia, amor… No importaba cual fuera, lo que más valoraba únicamente era estar contigo.
Nunca caminarás solo, por una solitaria montaña. Detrás iré yo corriendo para que tus penas disminuyan. Gracias por todas las razones que me das día tras día para que me quede a tu lado, por soportarme e intentar comprenderme. Por quererme y a veces aconsejarme. Partidas a juegos bastante graciosos, comentarios sin sentido y abrazos raramente sentimentales. Juntos intentamos buscar sentido alguno a nuestras vidas, una escapatoria del trayecto equivocado y espero encontrarlo a tu vera. Aunque tú no lo sepas, tú presencia es muy importante para mí, me ayuda a no derrumbarme en el camino hacia el futuro. Mi vida: deseo tenerte siempre y no olvidarte nunca, deseo verte y poder abrazarte, amarte y nunca dejar de hacerlo.
Nunca caminarás solo, por ningún lugar. Estaré siempre a tu lado, para que comprendas que puedes contar conmigo. Ni en un desierto sin agua, ni en la orilla de un río a punto de desbordarse, ni en un precipicio a pocos instantes de ponerle fin a tu existencia, jamás te abandonaré. Siempre tendrás a tu lado mi presencia y a una amiga que nunca te dejará caminar sola.
